Pequeños gestos que cambian el mundo: el viajero solidario

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Las grandes ideas siempre surgen de grandes pasiones. Y las pasiones que de verdad triunfan son aquellas que además de hacerte feliz, hacen un poquito más fácil la vida de los demás.

Daniel Losada, responsable de TripDrop, decidió cambiar su vida por su pasión allá por el 2009, mientras se consumía en un atasco de la M-30 y las imágenes de su reciente viaje a la India no dejaban de repetirse en su cabeza.

Me gustan los viajes y las fotos” -pensaba en aquel coche infinito- “pero de eso no se puede vivir… ¿O si?

Ese pensamiento fue el principio del resto de una vida que esta mañana nos ha contado en los TcDesayunos, una vida dedicada a diseñar viajes, a hacer fotos y, sobre todo, al proyecto solidario TripDrop, con el que no ha dejado de mejorar la vida de cientos de personas alrededor del mundo.  

TripDrop es una plataforma digital que publica las necesidades de colectivos en diferentes países (colegios, orfanatos, hospitales, ONGs, tribus…); no se acepta dinero, sólo cosas materiales que realmente hacen falta para mejorar la vida de esas personas. Así, el que viaja a ese destino sabe qué llevar allá dónde va, a quién entregárselo y cómo.

A raíz de ese intercambio solidario surgen historias que cambian la vida del que las vive. Una de ellas, vivida por el mismo Daniel, surgió en un viaje a Tanzania. Allí descubrió que los hombres Masai pueden casarse con tantas mujeres como puedan mantener, pero cuando mueren, sus viudas no tienen derecho a heredar nada.

Así que Daniel consiguió 118 cabras (y algún burro) y se las entregó a aquellas viudas que, a cambio, le regalaron unos gestos de agradecimiento que jamás olvidará. “No podía contar lo que estaba viviendo allí por la emoción que sentía”, nos explica Daniel a los tecerianos.

Todo el mundo quiere ayudar, pero les falta la información para hacerlo

La parte más importante de TripDrop es hacer la entrega en mano. Es viajar a Birmania y comprar paraguas para los monzones, es llegar a África y comprar “folios lupa” para que los niños albinos puedan leer. Y después, entregarlos personalmente. Mirar a los ojos de la persona que estás ayudando, crear un vínculo.

TripDrop te ayuda a dejar de mirar el mundo como un turista, y empezar a verlo con los ojos del viajero que se implica, del que deja su pequeña huella allá dónde va.

No hace falta ser viajero, a veces solo basta con ser vecino

Tal vez te encante el proyecto pero no tienes planeado ningún viaje para poder aplicarlo. Tranquilo, a veces no hace falta viajar hasta el otro lado del mundo para encontrar personas que necesitan tu ayuda. Por eso en TripDrop también encontrarás proyectos en ciudades de España y algunos países de Europa.

Las buenas ideas, si no se comparten, no existen. En tu próximo viaje, entra en TripDrop, descubre qué hace falta allá dónde vayas y, después de entregarlo, compártelo: tuitealo, súbelo a Facebook, postéalo en tu blog, grítalo a los cuatro vientos. Haz que todos los viajeros que conozcas se conviertan en viajeros solidarios.