¡Somos Tecerianos! We are Good Rebels!

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Después de meses de trabajo, reflexiones y debates internos y externos, momentos de vértigo, tensión y desesperanza, estamos muy contentos de poder anunciar hoy que Territorio creativo ha cerrado un acuerdo con Bloom Worldwide, agencia y consultora digital inglesa, para llevar adelante una fusión por adquisición que cambiará la naturaleza y el alcance de ambas compañías.
Este camino que arrancamos nos facilitará la entrada en el mercado británico y desde ahí, prestar servicios en el norte de Europa y otros países de ámbito anglosajón bajo la marca Good Rebels. Reino Unido es sin duda el mercado digital más avanzado del mundo que lleva años encabezando el ranking mundial de países en eCommerce y publicidad digital (porcentaje de ventas online respecto al total de ventas totales y de compra de medios online respecto al total de compra de medios, según eMarketer).

Para ayudar a nuestros clientes a avanzar por el camino de la transformación digital, la visión de Territorio creativo es global. Cuando hace tres años iniciábamos nuestra internacionalización en Bogotá -que continuamos en 2015 abriendo oficina en Ciudad de México- intuíamos que esta visión nos llevaría antes o después, fuera del ámbito hispano. Desde que en 2009 arrancásemos una nueva era, hemos crecido rápido finalizando 2015 con una facturación combinada en cuatro oficinas cercana a los 7 millones de euros. Pero más que globales o grandes, lo que buscamos es ser relevantes. Parafraseando a Soichiro Honda “ser una empresa que la sociedad quiere que exista”. Y este es el primer motivo por el que miramos al norte. Aunque nos duela reconocerlo, para ser relevantes en el mundo (y no sólo en el mundo latino) debemos hablar inglés. Y debemos aprender, también, la forma en que los anglosajones venden sus ideas (especialmente en el ámbito de los servicios profesionales).

Bloom Worlwide es propiedad de 4 socios trabajadores, que se incorporan a Territorio creativo con un porcentaje de entre el 10% y el 15% en función de resultados a finales de 2017. Jay y Kate Cooper, fundadores y socios mayoritarios son profesionales de reconocido prestigio, con una envidiable trayectoria profesional y de emprendimiento que cimentará nuestra capacidad para crecer en entornos de innovación digital. Mark Ralphs, tiene larga experiencia en el mundo de las agencias digitales y Laura Dinneen, es el cerebro y manos detrás de informes como el que se elaboró para The Economist o la nueva relación de los millennials con el sector de la automoción.

Ha pasado ya más de un año desde que empezamos a explorar oportunidades conjuntamente. A raíz de un workshop en las oficinas de Brighton, yo tomé la decisión de mudarme allí (¿aquí?) con mi familia y en estos últimos 4 meses, hemos saltado de la idea inicial de una joint venture, a un audaz acuerdo de fusión con el que pretendemos jugar en otra liga. Se trata de una oportunidad única: dos equipos rebosantes de energía y sabiduría, que acuerdan unir fuerzas para crear algo más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales. Un proyecto más relevante, más innovador y más global. En palabras de Kate Cooper: “un movimiento valiente para formar una poderosa red de talento creativo, digital, estratégico e innovador”.

Un movimiento similar no se halla exento de riesgos. Muchas fusiones fallan a la hora de crear las sinergias prometidas, y acaban empujando a personas clave a abandonar la compañía, o generan aún problemas mayores que afectan a la cultura corporativa. Somos muy conscientes de que no tenemos un camino de rosas por delante. La probabilidad de fracaso es más elevada de lo que nos gustaría admitir. Una decisión de estas características no se toma sobre un tablero del Risk, como el imaginario de Hollywood puede hacernos pensar en un escenario sofisticado de lobos de Wall Street. Tc y Bloom no son grandes emporios. Son “comunidades cooperativas” y los trabajadores que tomamos la decisión, seremos los principales afectados (para bien o para mal) con la integración. La química personal será la palanca principal para echar a mover esta bola. Pensar y sentir como una sola “comunidad cooperativa”, requerirá de todo nuestro compromiso: tecerianos y “good rebels” por igual. Y por el camino, toneladas de empatía, tolerancia, paciencia y “haute politique” (y mucho inglés).

Arrancamos los tecerianos y good rebels un 2016 cargado de retos. La diversión estaba en nuestra carta a los Reyes Magos, y parece que nos la han traído, aunque sólo sea por el hecho de que un movimiento de estas características suele producirse en sentido contrario.

We are not there yet, but we are closer than ever. Stay tuned!