Innovación Social

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“Tenemos que simplificar la creatividad, orientarla a resolver problemas reales“. Se lo hemos oído decir a Ferrán Adriá recientemente, insistiendo en la idea de que “hay que buscarse la vida”, tanto en nuestro ámbito personal y profesional, como en las comunidades, barrios y entornos en los que vivimos y trabajamos.

En términos generales, podríamos definir innovación social como “el conjunto de iniciativas que surgen desde la ciudadanía y la sociedad civil para resolver problemas locales y globales, o para mejorar determinados ámbitos de la vida cotidiana, aportando valor a través del uso de internet y las tecnologías”.

Una de las primeras iniciativas de innovación social que se hizo famosa fue fixmystreet. Esa fantástica página web lanzada en 2007 donde los ciudadanos de Reino Unido podían reportar, de una manera ágil y sencilla, cualquier avería o incidencia en el mobiliario público, calles o carreteras. De esta forma, las administraciones y servicios públicos podían actuar de manera más rápida para resolverlas.

A partir de ahí, en los últimos años han surgido un sinfín de iniciativas y proyectos vinculados a la innovación social, en diferentes ámbitos de nuestro día a día:

Como hemos visto, con el tiempo muchas de estas iniciativas dejan de ser plataformas ciudadanas para convertirse en empresasONGs o estructuras más sólidas que permiten consolidar esas ideas y proyectos.

Los modelos de sharing economy o consumo colaborativo son ya toda una realidad, pero tienen un fuerte impacto en los esquemas económicos y legales tradicionales. Integrar ambos entornos va a ser uno de los grandes desafíos en los próximos años.

¿Cuál es el recorrido de los proyectos de innovación social? ¿Cómo pueden evolucionar?

En primer lugar, constituyen una gran oportunidad para las administraciones públicas, ya que con su apoyo y difusión se pueden incorporar al mapa global de servicios públicos, mejorándolos y ampliándolos. ¿Quién mejor que el propio ciudadano para co-crear los servicios públicos?

Por parte de las empresas privadas, pueden ser una buena alternativa para completar sus Planes de Responsabilidad Social Corporativa. Muchas veces la RSC/RSE se limita a la realización de donaciones, como aportaciones económicas a fundaciones o asociaciones. ¿Podríamos contribuir, desde las empresas, al desarrollo de estas iniciativas de innovación social con recursos diferentes a los meramente económicos? Por supuesto que sí. Con las personas y el talento interno, con la tecnología, con el networking y con una larga lista de activos empresariales.

Lo demuestran estudios como el del Instituto de Innovación Social de ESADE, donde se constata que las fronteras entre lo privado, lo público y el tercer sector, son cada día más permeables y difusas. Y esto es positivo.

Posiblemente, si en un futuro todas las empresas, instituciones y organizaciones ofrecen (de verdad) una triple cuenta de resultados (económica, medioambiental y social), tenga sentido incorporar este tipo de modelos colaborativos y podamos vincular la RSC a la innovación y el emprendimiento social.

Imagen tomada de Photorack.

Comentarios


  1. Escribo desde Argentina, pero el ejemplo que ratifica esta nota y en la cual somos partícipes websianos, es Accenture, que permanentemente trabaja en comunicación directa con su planta,
    Cursos online, (creatividad e innovación), blog interno, etc. Los resultados son interesantes pues se mantiene esta conducta de relación creativa e innovativa hace más de dos años.

  2. Pedro Jesús González

    Hola Fran,

    Has escrito el post al que llevaba semanas dándole vueltas. :-) Estoy muy de acuerdo, en que la verdadera revolución de los medios sociales o llámale x, viene de ese “conjunto de iniciativas que surgen desde la ciudadanía y la sociedad civil para resolver problemas locales y globales, o para mejorar determinados ámbitos de la vida cotidiana, aportando valor a través del uso de internet y las tecnologías”. Es algo que me fascina.

    Si nos ponemos metafísicos incluso podemos hablar de que en un futuro muy lejano la humanidad recordará los tiempos entre la invención de la agricultura y el siglo XXI, como la era de las jerarquías. Antes no había muchas y en el futuro habrá menos (Supongo ;-) Muchas de las estructuras jerarquizadas que conocemos desde hace miles de años son necesarias para “producir” resultados en las sociedades. Mi impresión es que esto es la base de lo que está cambiando. Para lo bueno y para lo malo. La gente comenzamos a tener capacidad de producir resultados sin tener que crear jerarquías profundas para ello. Se están creando cientos de oportunidades. Y se están agotando o variando otras muchas.

    Afecta a muchos ámbitos de una persona y por tanto a mucha parte de la actividad económica. La forma en la que empresas convencionales o el Estado pueden apoyarse en ellas o luchar contra ellas, no me parece tan clara como citas. Valga de ejemplo, la “guerra abierta” contra Airbnb http://www.sitetrail.com/2013/05/28/will-a-global-dictatorship-break-the-innovation-of-airbnb/ o http://www.abc.es/local-madrid/20130412/abci-hosteleros-intrusismo-lissavetzky-201304111915.html No entro a valor si es correcta, si Airbnb es competencia desleal (por el tema impuestos) o si estas plataformas acaban creando más empleo del que destruyen. No lo sé. Pero sí creo que la social innovation – me gusta más lo de gente que se organiza apoyados en tecnología para resolver temas- es la base de muchos cambios que van a venir en muchas áreas económicas.

    Me permito añadir otra herramienta que descubrí ayer: http://es.waze.com/ que es un sistema de GPS alimentado por usuarios en tiempo real y por el que parece que se pelean Facebook y Google.

  3. Pedro, muchas gracias por tu comentario, aportando valor como siempre :)
    Totalmente de acuerdo en que no es sencilla la adaptación de estos nuevos modelos en las actuales estructuras públicas y privadas, y menos con las leyes actuales. Pero las leyes se pueden cambiar y adaptarse para el beneficio de la sociedad. Y los proyectos también pueden adaptarse mejor a las leyes actuales. Yo sigo pensando que es una gran oportunidad de hacer cosas nuevas y mejorar.
    Todos estos temas se trataron ayer en ESADE con interesantes conclusiones http://www.consumocolaborativo.com/2013/05/28/5-ideas-clave-consumo-colaborativo/ y hoy mismo ha tenido lugar una mesa redonda en Madrid Emprende con representantes de airbnb.com, ouishare.net, socialcar.com, etece.es y blablacar.es
    el mensaje ha sido claro, siempre es mejor pasar a la acción y crear iniciativas, lo fácil es decir: “esto es ilegal” o “esto puede molestar a los grandes grupos empresariales”

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