
Siento ser repetitivo y volver a tocar el tema de la anterior entrada sobre cómo les gustaría a los bloggers que les llegasen las notas de prensa o las comunicaciones de las agencias si así lo desean. Y todo a cuenta de dos comentarios que he recibido en ella y de otros posts que he leído, sobre equiparar un blog a un periódico, en la recepción de notas de prensa, y a que éste debe ser quien realice el trabajo de filtrado de ellas y no la agencia (cosa que se me escapa entender), y en especial uno en el que se refiere a los bloggers como llorones por parte de Arturo Panigua (que no comprendo que siendo quien es, él realice semejante defensa). Primero, hay que diferenciar blogs de redes comerciales de blogs. Un blog particular no es un medio de comunicación o información, se trata de un lugar en el que el autor expresa una opinión, la suya, no la que quiere una empresa que comunique, y sin dar una información si no lo requiere. Ese blogger está en su pleno derecho de enfadarse por recibir una nota de prensa que no ha pedido, porque no es un medio por mucho que tenga un blog, y lo más importante, porque no está interesado en recibir esa información. Además, por mucho que pida no recibir esa nota, la sigue recibiendo porque la agencia no retira su mail de su lista de contactos (eso es un enorme trabajo, por lo visto).
Suponer que esa comunicación puede interesar es obviar el problema de raíz. Por esa misma razón que se supone que la noticia que envía la agencia de Nokia es lo correcto, también yo supongo que no realiza bien su trabajo, porque entre otras cosas al blogger llorón que le da la pataleta, le hace perder tiempo y provocar una animadversión hacia todo comunicación que reciba. Por extraño que le parezca al señor Panigua, dar a entender que si ese mail informativo, desde su punto de vista, spam desde el mío, hubiera ido acompañado de algún tipo de invitación no hubiera provocado la queja de los bloggers llorones, supone catalogar a todos los bloggers por igual, cuando eso en realidad, y él lo sabe, no es así.
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