Tag “ crowdsourcing ”

Jim Collins en Good to Great decía:

“Los líderes de compañías que han dado el salto [...] lo primero que habían hecho era hacer subir al autobús a las personas adecuadas, hacer bajar a las inadecuadas, y colocar a la gente adecuada en los asientos adecuados, y luego averiguar hacia dónde conducirlo. El viejo refrán “las personas son el activo más importante” acaba siendo falso. Las personas no son el activo más importante. Las personas adecuadas lo son.

Desde que en 2003 se lanzara Linkedin los entornos centrados en perfiles e interacciones profesionales han evolucionado de forma significativa.

No quiero hoy hacer una relación prolija y exhaustiva de todos los que fueron ni los que son, pero sí reflexionar sobre algunos extremos de la progresión que han tenido y hacia dónde parece que se dirigen las tendencias principalmente en lo referido a la selección y a la gestión del talento.

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Si algo han demostrado las redes sociales es que las marcas han entendido por fin (aunque poco a poco) que el consumidor es el protagonista de la comunicación comercial. Ya no se trata de un usuario pasivo sentado frente la televisión que se muestra receptivo ante mensajes unidireccionales de las marcas. Hace mucho tiempo que el consumidor tiene el mando, pero ahora, gracias a las redes sociales, quiere sentirse protagonista de la idea de comunicación.

Con la co-creación tengo sentimientos encontrados. Siempre digo que antes que comunicador soy consumidor, y jamás se me ocurriría aconsejarle a una marca que planteara una idea de co-creación que llevara asociado un trabajo demasiado costoso para el consumidor. Como usuario, me repelen las ideas que me piden demasiado esfuerzo, o que me exigen estar pendiente de demasiadas cosas. Además, si la recompensa por participar (ya sea aspiracional/emocional o material) es poco apetecible, la pereza ya se apodera de mi del todo.

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Está claro que el deseo y, sobre todo, la posibilidad de participación de los usuarios en la web social ha modificado el cómo las empresas se relacionan con sus diferentes públicos. Pero esa relación, en el camino hacia la empresa realmente abierta e integradora de plataformas sociales, adquiere su máximo exponente en el momento en que el usuario tiene la posibilidad de participar en la decisión, en la generación de contenido, en la co-creación de productos o el lanzamiento y prueba de los mismos, en la cadena de valor de la compañía, etc.

Es una participación real que va mucho más allá del concurso en redes sociales o de la utilización de servicios de redes sociales, como pueden ser un reply en Twitter o un mensaje en el muro de Facebook de la empresa X. Se trata de un verdadero cambio de comportamiento y de filosofía de la empresa como ente social y verdadero motor hacia una economía abierta y sostenible.

Y cada vez son más las empresas, organismos e instituciones que deciden contar con sus públicos para hacerles partícipes de la cadena empleando el Crowdsourcing como la mejor herramienta hacia Open Innovation. Conocidos son los ejemplos de Dell Idea Storm, MyStarbucksIdea, Pepsi Refresh Project, Innocentive y quizá algunos no tan conocidos como:

Incluso la Ciencia se beneficia de la naturaleza humana y la necesidad de colaboración, como recientemente ocurrió cuando científicos de todo el mundo se apoyaron en el software libre y la red para descifrar los secretos del brote “E.coli”, tal como informa Miguel Ángel Criado en Público. Iniciativas que van mucho más allá de ser impulsadas por marcas y que se convierten en ocasiones en verdaderos proyectos empresariales, como Kickstarter. También los encontramos relacionados con un sector en concreto como es el de la música, donde encontramos plataformas como MinimumNoise, Musikpitch, o la española Weplay.fm, que pronto verá la luz.

Uno de los mejores ejemplos es El Plan B de Carlos Jean, una iniciativa que estamos desarrollando desde Novaemusik junto a Ballantine’s y Optimedia, y que está significando un nuevo modelo en la creación de música gracias al crowdsourcing y el talento en distribuido en la Red. Un modelo en el que músicos desconocidos han subido más de 4.000 pistas a la plataforma con las que, hasta el momento, se han creado cuatro canciones y una de ellas (Lead the way) ha llegado a ser número 1 de 40 Principales, entre otros hitos para los que habría que escribir un post específico sobre ello.

Para aclarar el significado de “Crowdsourcing” os dejo este interesante vídeo:

Las empresas realmente innovadoras están al frente del desafío que supone hacer partícipes a sus clientes y públicos, y se han dado cuenta de que la colaboración con ellos es vital para mantener una ventaja competitiva. En esta cultura participativa los clientes quieren una relación con aquéllas marcas que les importan. Así llegamos al concepto de la co-creación.

En este sentido, tal y como señala Jeffrey Grau, analista de eMarketer, “las empresas tienden a adoptar un enfoque de adentro hacia fuera de la co-creación , pero los que adoptan un enfoque de afuera hacia adentro, escuchando y observando a los clientes, están en condiciones de descubrir formas de crear valor mutuo”. Principalmente en la generación de ideas, tal como señala el estudio “How Brands Co-Create Value with Customers” elaborado recientemente por eMarketer.

Según este informe, muchas compañías tienden a restringir sus actividades de co-creación a momentos concretos del ciclo de vida de un producto o servicio, como pueden ser la creación, el lanzamiento o la mejora del producto. Cada acción significa una oportunidad para los usuarios de interrelacionarse y formar parte de la marca y una verdadera oportunidad para que la empresa construya comunidad y aumente la lealtad a su marca. En etapas posteriores que afectan más al modelo de negocio empresarial, las empresas pueden aprovechar el poder de la co-creación para ayudar a los clientes a hacer un mayor uso de sus productos o servicios.

Como bien señala Tíscar Lara en su blog “la apertura es algo más que herramientas y contenidos, es la cultura de lo digital y la cultura de compartir. En otras palabras, la cultura de las almas libres en términos de Joi Ito”. Una entrada en la que recomienda, y reitero esa recomendación, la descarga del libro “The power of open” (también en español), que conmemora los diez años de libre intercambio a través de licencias Creative Commons.

Queda mucho camino por recorrer y, sin duda, debemos recorrerlo juntos: “Las redes sociales son creativas y lo que crean no pertenece a ningún individuo y lo comparten todos sus miembros. Una red social es como un bosque comunal: todos nos beneficiamos de él, pero todos tenemos que asegurarnos de que siga estando sano y sea productivo”, del libro “Conectados“.

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Alcantarilla (blueservo.net)

Hace un par de meses escribía un post titulado “Crowdsourcing como método antiterrorista“, en el que comentaba una arriesgada propuesta de Mark Maunder: dejar en manos de los pasajeros la detección de posibles terroristas aéreos.

Este artículo generó una interesante polémica pese a no ser más que una simple propuesta, demostrando que hay una gran sensibilidad respecto a estos temas combinado con una falta absoluta de legislación especializada.

Hoy quiero presentaros un proyecto de crowdsourcing más polémico que el anterior, y con la “peculiaridad” de que es un proyecto existente desde hace años. No se trata de una propuesta fantasiosa ni de la sugerencia de un iluminado. Es algo que está sucediendo ahora mismo, en el país más poderoso del mundo. Más aún, está sucediendo en un estado que todos conocemos bien gracias a esa mítica serie de Chuck Norris “Walker Texas Ranger” (es decir, está pasando en Texas).

En Texas, y con dinero público, se está financiando un proyecto que permite a cualquier ciudadano del mundo vigilar la frontera entre Texas y México a través de una red de cámaras distribuidas en los “puntos calientes” de la frontera y avisar a los patrulleros de la frontera si vemos a un grupo de mexicanos intentando cruzar la frontera.

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People in Yosemite: A TimeLapse Study from Steven M. Bumgardner on Vimeo.

Reconozco que durante mucho tiempo pensé que Vimeo, una red social fundada en 2004 que permitía a sus miembros subir y compartir vídeos de manera gratuita, estaba llamada a desaparecer, superada por un gigante como YouTube.

Y más aun cuando en 2008 se apuntó a la moda del “freemium” (ofrecer un servicio básico gratuito para todos los usuarios y una opción de pago que incluye funcionalidades mejoradas), que se está convirtiendo en el modelo favorito para las empresas de internet (Dropbox, Spotify, Rapidshare…).

¿Porqué iba a pagar alguien por un servicio que puede obtener de manera gratuíta en YouTube (es decir, subir vídeos en HD y compartirlos con la comunidad?. Estaba absolutamente convencido que sería expulsado del mercado por un modelo de negocio mucho más eficiente.

Todo esto cambió cuando intenté colgar en internet un antiguo corto rodado hace muchos años. La interfaz de YouTube (obviamente mi primera elección), es absolutamente infame e inoperable cuando intentas subir archivos de cierto peso. Y no intentes recurrir al servicio de atención al cliente porque directamente no existe.

Ello me llevó a intentarlo con Vimeo: para mi sorpresa un servicio de atención al cliente verdaderamente rápido y amistoso me indicó cómo usar su gestor de escritorio, con el que pude subir el archivo facilmente.

Pero sobre todo, me encontré con algo que no esperaba: una verdadera comunidad de gente creativa que utiliza Vimeo para compartir vídeos rodados por ellos mismos de elevadísima calidad (bueno, ahora que está el mío la calidad media ha bajado un poco ;-) ) .

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Matthew Marek/American Red Cross

Yo tenía preparado un post sobre Twitter y su uso social, sobre diferentes proyectos muy interesantes que han visto la luz en el último año (Twestival, Blame Drew’s Cancer…) pero el terremoto de Haití nos ha demostrado, una vez más, que los medios sociales son una herramienta muy potente de ayuda y colaboración cuando todos los usuarios nos comprometemos. En definitiva, el corazón de Twitter, de Facebook, de Flickr, late al ritmo que nosotros marcamos: si, como usuarios, decidimos focalizar nuestra atención, nuestras comunicaciones, nuestras recomendaciones en un tema en el que sentimos que podemos ayudar, seguro que estamos logrando una diferencia, y, por fin, podremos exclamar ¡¡¡ Esto de Twitter realmente sirve para algo!!!

Estamos todavía asistiendo a los momentos decisivos tras el seismo. Los expertos aseguran que las 72 horas siguientes son vitales, es el plazo máximo para encontrar supervivientes. En este momento, equipos de rescate de todo el mundo, incluidos algunos españoles, tratan de buscar entre los escombros a cientos, miles de personas. Todos los medios de comunicación están realizando un despliegue excepcional, pero estamos acostumbrados a ello. Lo que yo todavía no había comprobado (lo de Irán fue más local) es el nivel de seguimiento, implicación y apoyo que están mostrando los usuarios de redes sociales.

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Como ya sabéis mis lectores habituales, el crowdsourcing es uno de mis temas favoritos. Y me ha llamado muchísimo la atención este post, un tanto polémico, al respecto de cómo el crowdsourcing podría ayudar a evitar los ataques terroristas en aviones. Su autor es Mark Maunder, un emprendedor sudafricano afincado en Seattlem, CEO de Feedjit.com.

Recordemos antes de nada qué es el crowdsourcing, término acuñado por el editor de Wired Jeff Howe: seleccionar una serie de tareas habitualmente realizadas por empleados y externalizarlas a un grupo de personas o comunidad. Un buen ejemplo de ello sería la Wikipedia, donde voluntarios han reemplazado el trabajo de los expertos, o el caso de Netflix y su algoritmo de recomendación.

El autor recuerda el reciente intento de atentado en un vuelo desde Holanda a Estados Unidos en el que un ciudadano nigeriano, miembro de Al Qaeda, intentó detonar en pleno vuelo un explosivo que llevaba en sus calzoncillos. Un ciudadano holandés se abalanzó sobre él cuando vio arder la ropa del terrorista y evitó que explotase.

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El proceso de crowdsourcing amenaza con desintermediar el proceso creativo, y dejar fuera a las agencias de publicidad.