
Fernando. Hombre blanco, 40 años, 1 metro 72 centímetros. Se levanta por la mañana. Es temprano, tiene sueño y está cansado, pero va a empezar el día cumpliendo una de las promesas de este año: perder unos kilos. Tras pesarse en su báscula descubre en su iPhone una verdad incómoda: pesa más de lo que debería, su materia grasa es excesiva y su masa muscular demasiado baja. No sólo eso, está un 10% por encima del peso de gente de su edad y estatura. Hay que hacer algo. Decide salir a correr. Al volver se lleva el segundo revés del día: corre más despacio que hace 1 año, su corazón late desbocado y comparándose con otros corredores queda entre los últimos puestos.
Desde hace tiempo esto no es ciencia ficción ni parte de un sueño cyberpunk: son cosas reales, cada vez más cotidianas. Casi todos los que estéis leyendo esto habréis sufrido las actualizaciones tipo “Pepito ha corrido 23 km. en 2 horas” que a veces nos martirizan por Facebook. Pueden parecer una anécdota, pero son una materialización clara del potencial de Internet de las Cosas.
Leer el resto »




