
En el inicio de una película de Mel Gibson llamada “El Patriota”, el protagonista les explicaba a sus hijos que para poder disparar con un cierto grado de acierto tenían que elegir un blanco pequeño. Cuanto más pequeño, más difícil era fallar.
Hace unos cuantos años las estrategias de CRM tuvieron su punto más álgido. Era cuando toda empresa que quería orientarse al cliente debía tener una. Si no tenías CRM era que el cliente no te importaba y no querías conocerlo suficiente.
Estamos empezando una nueva ola, la del social CRM que también tiene diversas acepciones:
- Tratamiento de clientes uno a uno sin necesidad de herramienta de CRM (se centra más en la filosofía CRM).
- Uso de herramientas para aprender más sobre tus clientes y poder conocerlos mejor con el objetivo de aportarles más en cada interacción.
La idea es:
- Incrementamos la información de las personas para poder aportarles más valor
Con los CRM tradicionales sólo podíamos recoger la información que se producía en las interacciones que las personas realizaban con la empresa, fueran de forma pasiva o voluntaria.
La irrupción de las tecnologías de escucha y la aparición de lo que se conoce como Big Data está creando los primeros pasos para que la información que tenemos de nuestros clientes y, por tanto, nuestro conocimiento sobre ellos sea cada vez más rico. Se producen al día cantidades ingentes de información en la red en la que estamos (como usuarios) diciendo lo que nos gusta y lo que no, lo que queremos o vamos a hacer, dónde vamos a estar, con quién y otra serie de comentarios que, de forma espontánea, ayudan a las empresas a conocernos mejor.
La pregunta ahora es sencilla: ¿Cómo le sacamos partido?
Para responder a esta pregunta primero explicaremos los pasos que debemos seguir para enriquecer nuestras bases de datos. Después, explicaremos dos ejemplos en los que mas información implica más valor para el cliente.
En primer lugar, los pasos a seguir para poder implementar este tipo de estrategias:
- Cruce de bases de datos con herramientas que permitan identificar usuarios en redes sociales. Se trata de intentar vincular a cada uno de los miembros de la base de datos de la empresa con sus perfiles de las redes sociales.
- Inclusión de estos perfiles en herramientas de rastreo de conversaciones para poder encontrar aquellas que más nos interesen.
- Rastreo de aquellas conversaciones que interesan e incorporación en la ficha del cliente.
- Definición de campañas.
- Lanzamiento de campañas.
Un buen ejemplo puede ser el de una marca del sector bancario que tiene clientes en proceso de compra de un automóvil. ¿Qué mejor mail de promoción que el de un crédito personalizado para poder comprarlo? Como empresa ya sabemos cuánta deuda tiene, cuánto más puede endeudarse, qué tipo de productos bancarios suele contratar y otras características que podemos aprovechar para que la segmentación llegue a ser unitaria. Estaríamos cruzando datos operacionales con datos conductuales y personales.
Otra opción es la de segmentar campañas según la red a la que un usuario pertenece. Pensemos en una campaña en la que queremos comunicar que estamos lanzando, para atraer usuarios, una aplicación de Facebook. Una aplicación muy sencilla de Social CRM sería crear diferentes tipos de mensajes según tenga o no la persona un perfil en esa red. Si sabemos que lo tiene abierto y es seguidor de la marca, le enviaremos un mail explicando la acción e invitándole a participar. Si no lo sabemos podemos crear un mail diferente pidiendo que se cree un perfil, que siga a la marca o cualquier otra acción que se nos ocurra, pero siempre intentando ajustar al máximo los mensajes a las características personales de cada uno de los miembros de nuestra base de datos.
Es una forma más de aportar más valor en cada interacción, de ser más relevante porque utilizamos la información para ayudar a las personas en aquellos puntos en los que nuestra oferta lo permita. Recuperando la metáfora del principio, cuanto más afinemos nuestras comunicaciones, menos fallaremos.






[...] Blanco pequeño, error pequeño. Los primeros pasos en el Social CRM [...]
Hola Jaime,
Quizás producir esas bases de datos con información rastreada es hoy mucho más complicado de lo que parece. En primer lugar porque identificar personas en la red y asociarlas inequívocamente a clientes no debe ser fácil con la tecnología de la que disponemos (uso de nicks, nombres comunes), tampoco extraer información realmente valiosa de una forma automática, y quizás la más complicada, generar reglas de negocio, recursos y procesos backoffice para comprobar si esa información es válida y cómo aprovecharla dentro de la organización.
¿Existe algún caso de éxito con este tipo de bases de datos?
Saludos! Pedro
Hola Jaime y Pedro,
@Jaime: Entrada muy interesante! Creo que el desafió de las marcas está en la segmentación/personalización de las acciones de marketing “one to one” es decir adaptando el mensaje a las necesidades de cada cliente/fan, pero también identificando el mejor canal para contactar con la persona (vía email, Twitter, Facebook, etc) y así optimizar el impacto de la campaña.
@Pedro: Como bien dices, es difícil sincronizar la base de datos corporativa de la empresa con la información de sus fans/clientes en las redes sociales. Desde Vincle, trabajamos con el Social CRM ECCE y sabemos que los procesos de integración de datos sociales se pueden llevar a cabo principalmente “matcheando” perfiles a través de sus cuentas de emails.
Este procesos de integración también se podría realizar utilizando por ejemplo números de tarjetas de fidelización, datos bancarios o datos de identidad como DNI’s. En estos dos últimos casos no sería conveniente para todo tipo de negocio por cuestiones de privacidad y protección de datos.
Saludos @VinceChavy
Hola Pedro,
Hay empresas que empiezan a utilizarlo, si quieres datos, te dejo este post de un compañero en el que señala algunos: http://www.territoriocreativo.es/etc/2011/08/social-crm-a-fondo-el-analisis-multisectorial.html
La integración no es demasiado compleja, lo es más la lógica de negocio que lleva detrás para automatizar los procesos de campaña. Como bien dices, la parte más compleja es la que tiene relación con las reglas de negocio
¡Gracias por pasarte!