Érase una vez un escritor que quería que le leyeran. Pero no sabía cómo destacar ante tanta información. Abría los periódicos y veía decenas de noticias interesantes. Los columnistas le daban pavor. “Ellos sí que tienen un público fiel”, se decía para sus adentros. Así que no quería leerles. Los diarios digitales le quitaban el sueño: “¿cómo es posible que la gente se lea todo eso?”, se preguntaba a diario.

Entraba en Twitter y veía cientos de tweets interesantes. “¿Cómo hago para que la gente se fije en mí?”, pensaba. Y no veía solución. Las redes sociales, las cuales al principio habían supuesto para él una auténtica revolución, ahora eran vistas como auténticas enemigas. “Cualquiera puede difundir sus relatos, sin que nadie haga una criba previa”, se lamentaba nuestro escritor, “así no hay quien destaque”. Y, con éstas, recortó su última columna en el diario en el que escribía y se fue a dar un paseo, cabizbajo.

Ensimismado, llegó a un parque en el que había un niño de unos cinco o seis años sentado en el suelo, haciendo garabatos con un palito de madera en la arena.

- Hola, ¿qué haces? – le preguntó el escritor mientras se acercaba hacia él.

- Escribo – contestó el niño.

- ¿Y qué escribes? – volvió a preguntar el escritor.

- Un cuento muy bonito que algún día leerán millones de personas en todo el mundo – respondió el pequeño.

El escritor frunció el ceño, extrañado. Ambos se miraron a los ojos durante cinco segundos. El uno pensó del otro que parecía triste, lo mismo que el otro del uno. Y el niño siguió escribiendo en la arena.

- Nunca llegarás a eso – comenzó a hablar otra vez el escritor.

- ¿Por qué me interrumpes? Estoy creando – respondió el niño, sin apartar la mirada de la arena.

- ¿Es que acaso no puedo hablar? – le dijo el escritor.

- Claro que sí, pero no para quejarte. Eres como todos. No deberías malgastar tu tiempo en eso – le contestó el pequeño.

- ¿Y en qué debería hacerlo? – preguntó el escritor.

- En pensar cómo hacer para que la gente lea lo que escribes.

- ¿Cómo sabes que la gente no me lee?

- Por cómo me hablas. No estás seguro de ti mismo. Y por cómo me has mirado. Tus ojos no son los de un escritor. Al menos, no los de uno de verdad – le contestó el niño sin apartar la mirada del suelo.

El escritor se quedó sin palabras. No podía rebatirlas porque, en el fondo, sabía que eran ciertas. Un silencio atronador se apoderó del parque, de la ciudad, del mundo del escritor.

- ¿Puedo decirte una cosa? – interrumpió el niño.

- Dime – contestó el escritor.

- ¡Deja de aburrirme y cuéntame una historia!

- ¿Por qué dices eso?

- No haces más que lamentarte pero, ¿has hecho algo para remediarlo? ¿No has pensado en que todo el mundo está harto de leer los mismos artículos, titulares casi idénticos, posts de copia y pega? Déjame leer algo tuyo.

- Toma – le dijo el escritor mientras le acercó su columna recortada.

El niño empezó a leer en voz baja.

- Ya está – le dijo al escritor, devolviéndosela y volviendo a fijar su mirada en el palito y la arena del suelo.

- ¿Ya? Es imposible que lo hayas leído tan rápido – se molestó el escritor.

- No lo he hecho. No me enganchaba y lo he dejado – contestó el niño sin levantar su mirada.

- ¿Por qué? – preguntó el escritor.

- Es un mensaje unidireccional. Esto ya no funciona.

- Pero es real. No me gusta inventarme nada.

- ¿Y quién te dice que lo hagas? Esta conversación también es real. No es necesario que te inventes nada, ni siquiera que me des un complejo argumento. Tan sólo emocióname, nárrame un relato con el que me hagas conectar. Puedes hacerlo.

- Eso es muy difícil.

- Claro que lo es. Pero, ¿qué quieres hacer? ¿Ser uno más? ¿Venir a llorarle a un niño? Haz de tu relato una enseñanza propia. Cuenta una historia que de verdad te haya sucedido. No busques nada difícil, no lo compliques. Sé honesto.

- Lo soy pero a mí no me suceden cosas épicas.

- Eso es mentira. Has de tener presente que tu vida es la mayor de las aventuras que jamás vas a conocer. Aprovéchala. Haz a tus lectores partícipes de ella. Ellos ya sacarán sus propias conclusiones.

El escritor se quedó helado. El niño tenía razón. Pero quería seguir indagando.

- ¿Tú qué es lo que buscas cuando lees?

- Sólo una cosa: que me transporten a otro mundo. Al que el escritor me lleve. ¿Haces que tus lectores viajen?

- No lo sé.

- Vale, pues te lo pregunto de otra forma. ¿Utilizas el Storytelling cuando escribes?

- ¿Eso qué es?

- Según Montecarlo y Eva Snijders, el Storytelling busca una reacción emocional, puntual y, hasta cierto punto frívola, pues no deja de tratarse de una reacción más o menos instintiva a un impulso determinado.

- Suena interesante…

-  Ambos también hablan de que contar historias es la manera que tenemos de transmitir nuestras propias experiencias, revivirlas y compartirlas con los demás. Contar historias nos ayuda a comprender el mundo en que vivimos y a construir un futuro. Somos las historias que nos contamos.

- Es cierto.

- Podría estar contándote más y más definiciones de grandes nombres sobre el significado de storytelling. Pero creo que ya te vas haciendo una idea.

- Sí. Pero me hablas solamente de teoría. Así es muy fácil. No acierto a encontrar ejemplos de buenos storytellers, o como quiera que se llame a quienes hacen esto.

- ¿Quieres ejemplos? Barack Obama hizo de su ascenso a la Casa Blanca la reencarnación del sueño americano. Y decenas de millones de personas en todo el mundo le creímos.

- ¿Tú habías nacido cuando Obama fue elegido presidente?

- Eso no importa. Steve Jobs dejó con la boca abierta a toda una generación de universitarios con su discurso en la graduación de Standford.

- ¿Vivías cuando Steve…?

(Interrumpe) Y años atrás Martin Luther King nos hizo partícipes de su sueño a millones de personas.

- Eso ya sí que no me lo creo. Que vivieras en los 60 no cuela…

- Claro que no había nacido cuando pasaron casi todas estas cosas. Te quedas en la superficie. ¿Sabes por qué sé todo eso? No sabría recordar ni una frase, ni un gesto de ninguno de estas tres personas en estos discursos. Pero nunca podré olvidar cómo me hicieron sentir cuando los escuché por primera vez. Eso es lo que tú tienes que hacer con tus lectores.

- Ya. Entonces… ¿quieres que te transporte a otro mundo?

- Al que solamente tú quieras llevarme.

-  Y que conecte con mi público desde el titular y la primera línea…

- No te van a dar más oportunidad que eso, estamos abrumados ante tanta información.

- Que comunique pero, sobre todo, que persuada…

- Vas muy bien. Busca lo épico pero sin caer en el sensacionalismo ni en el amarillismo. Alguien como tú debe saber bien dónde está la frontera que lo separa.

- Pero eso es ser una especie de escritor de guiones…

- En cierto modo, sí. Juega a ser guionista: hazme un planteamiento, un nudo y un desenlace. Dime quién es el protagonista, quién el antagonista, dónde está el conflicto, el punto de giro y el clímax. El héroe de esta historia eres tú. O puede ser otro. Pero tú eres quien me va a enganchar.

- Entonces, ¿puedo exagerar para que quede más emotivo lo que escribo?

- Nunca. Dile a tu público que has llorado escribiendo un artículo. Pero, ojo, hazlo sólo si es verdad. No les engañes. El storytelling no es eso.

- Así que quieres que invite en lugar de intentar convencer, que provoque emociones, que divierta y me divierta escribiendo…

- Ya lo has entendido – le dijo el niño, levantando la cabeza del suelo y mirándole a los ojos fijamente con una sonrisa.

-  Creo que así conseguiré que la gente me lea y tendré cada vez un público más fiel.

- Así es.

- ¿Y ahora qué hago? – preguntó el escritor.

- Ya tienes tu historia. Ahora ve y cuéntala como mejor sepas.

43 comentarios a esta entrada

  • Eva el 25 Abr a las 10:24

    Enhorabuena, Eduardo. Tu primer post me ha encantado, es un muy bonito estreno en TcBlog: con una óptica personal, diferente, sacando partido de tus cualidades de escritor.

    Me encanta la metáfora que haces con el niño, y la defensa de una forma de contar historias contando tú mismo una historia entretenida. Creo como tú: el storytelling es lo que apela directamente a la emoción humana.

    Aparte, es un honor trabajar a tu lado. ¡Tengo mucho que aprender! :)

  • mertxe el 25 Abr a las 12:06

    Estupenda historia, con muchos niveles de lectura. Uno, tal vez más superficial, que es cómo escribir mejor. Y otro, más profundo, cómo vivir la vida….

  • Eva Snijders el 25 Abr a las 12:19

    Hola Eduardo,
    ¡Enhorabuena por tu primer post desde Territorio Creativo! ¡Y gracias por las menciones!
    Como bien decía mi socio en el post “Storytelling & storytelling”, hay que distinguir entre el Storytelling con ese mayúscula y el otro, con minúscula. Veo que has usado el término adecuadamente, aunque tal vez falta recalcar que en tu post se habla del último.
    Y es que el Storytelling “no se refiere a una técnica o una manera de hacer, sino que el mismo se considera un medio para llegar a un fin, normalmente de carácter elevado, tal como la mejora personal o la transmisión de valores y conocimientos.
    Este Storytelling se diferencia del storytelling […] en cuanto que tiene mayor calado.”
    Por otro lado, y como especialista en Transmedia estarás de acuerdo conmigo, los universos narrativos actuales, los escenarios de la comunicación, han dejado de ser lineales. Por tanto, los modelos aristotélicos se nos quedan cortos para compartir en ellos.
    Un gran abrazo desde Barcelona,
    Eva

  • Alber el 25 Abr a las 12:49

    Gracias por el relato, necesitaba leer algo así ;)

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 25 Abr a las 13:15

    Eva, muchas gracias por tus palabras. El honor es mío por trabajar con vosotros, créeme. Estoy aprendiendo muchísimo cada día… y lo que me queda. Espero que mi historia en Territorio creativo sea un cuento muy bonito, como he querido trasladar en el post. Gracias otra vez, de verdad.

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 25 Abr a las 13:17

    Muchas gracias, Mertxe. Eso es -en parte- el storytelling: contar algo cercano y aparentemente no demasiado profundo para acabar llegando (o intentándolo, al menos) a las emociones. Un abrazo.

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 25 Abr a las 13:18

    Pues gracias por tu comentario, Alber. A veces es también necesario un comentario como el tuyo para animarse. Un fuerte abrazo :)

  • Comunicación, Periodismo y Social Media: ¿Qué está ocurriendo hoy, miércoles 25 de abril de 2012? | Silvia Albert in company el 25 Abr a las 14:22

    [...] “¡Deja de aburrirme y cuéntame una historia!” El recurso del storytelling [...]

  • Eva Snijders el 25 Abr a las 15:16

    Hola Eduardo,

    Celebro que tu primer post en Territorio Creativo verse sobre el
    storytelling. Y agradezco las menciones.
    Sólo quisiera puntualizar un tema: Como ya decía Montecarlo en su post , hay que diferenciar entre los dos
    conceptos: El storytelling con ese minúscula es una técnica (o
    un compendio de ellas) que “busca una reacción
    emocional puntual […] y hasta cierto punto frívola (pues no deja de
    tratarse de una reacción más o menos instintiva a un impulso
    determinado).”
    En cambio el Storytelling con ese mayúscula es
    “un medio para llegar a un fin, normalmente de carácter
    elevado, tal como la mejora personal o la transmisión de valores y
    conocimientos. Este Storytelling se diferencia del storytelling […] en
    cuanto que tiene mayor calado.”

    Añado que Storytelling ≠ el arte de contar historias, sino: Storytelling
    = el arte de dar sentido al mundo. Y este sentido no lo da el
    Storyteller, el que cuenta, sino lo damos entre todos.

    Un abrazo, Eva

  • Fernando Polo Fernando Polo el 26 Abr a las 07:27

    Que tu primer post, sea la primera vez que alguien escribe un post en formato guión en TcBlog (en 7 años), ya es para quitarse el sombrero ;-) Gracias!
    Eva, yo creía que el arte de buscarle sentido al mundo era la filosofía!!! ;-)

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 26 Abr a las 08:28

    Gracias por el apunte, Eva. Nos lo apuntamos porque los que sabéis de esto sois vosotros. Abrazos :)

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 26 Abr a las 08:29

    Gracias a vosotros, Fernando. Un abrazote.

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 26 Abr a las 08:43

    Hola, Eva. Ya sé qué había pasado con tu comentario: se había quedado en spam. Gracias otra vez por el aporte y un abrazo desde Madrid :)

  • Montse Vila el 26 Abr a las 09:35

    Me ha encantado! Ya me gustaría a mi tener tu capacidad narrativa. Con tu permiso, voy a difundirlo, ya que tu relato tiene una aplicación extraordinaria en el ámbito motivacional (será deformación profesional, pero creo que es un buen texto para “sacudir” un poco las actitudes “paralizadas” y “paralizantes” de algunas personas) Un abrazo.

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 26 Abr a las 10:34

    Perfecto eso de ir a por los de actitud “paralizada” y “paralizante”, Montse. Muchas gracias y otro abrazo de vuelta :)

  • Luis el 26 Abr a las 10:37

    El storytelling es un arma extraordinariamente poderosa. Y, como siempre en esos casos, es responsabilidad de quien la usa cómo hacerlo. ¿Has leído el libro “Storytelling” de Christian Salmon? Aquí hablo de él: http://luistarrafeta.wordpress.com/2011/07/26/storytelling-por-christian-salmon/

    Por otra parte, estoy muy de acuerdo en que lo que interesa es leer la historia de cada uno. Sacar de lo que cuesta. Justo el otro día le estuve dando vueltas también a eso: http://luistarrafeta.wordpress.com/2012/04/18/hazte-una-pregunta-que-no-sepas-responder/

    Ánimo con lo tuyo. ;)

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 26 Abr a las 11:04

    Sí, muy bueno el libro de Christian Salmon, Luis. Muchas gracias por el comentario y un abrazo.

  • Juan Manuel Mosiño el 26 Abr a las 15:49

    Si les gusta ver quijadas en el piso, ¡seguro quisieran ver mi cara después de leer esto!
    Cualquier calificativo que se le dé a esta obra es ciertamente insuficiente para describir su belleza y el arte expresado. Como decimos los mexicanos: Fernando: Estás muy cabrón!… Ojalá y pueda leer más textos tuyos en el futuro. Por favor envíame lo que escribas. Todos mis clientes recibirán una copia de esta obra. Saludos y !felicidades!

  • Juan Manuel Mosiño el 26 Abr a las 15:53

    ¿Fernando?

    La quijada en el piso no me dejó escribir correctamente tu nombre. ¡Perdón Eduardo!

    Va de nuevo. Como decimos los mexicanos: Eduardo: ¡Estás muy, pero muy Cabrón!

    Felicidades de nuevo.

  • Juan Manuel Mosiño el 26 Abr a las 16:00

    ¿Coincidencia?

    Hoy Seth Goding posteo lo siguiente:

    Do you have a people strategy?

    Hard to imagine a consultant or investor asking the CMO, “so, what’s your telephone strategy?”

    We don’t have a telephone strategy. The telephone is a tool, a simple medium, and it’s only purpose is to connect us to interested human beings.

    And then the internet comes along and it’s mysterious and suddenly we need an email strategy and a social media strategy and a web strategy and a mobile strategy.

    No, we don’t.

    It’s still people. We still have one and only one thing that matters, and it’s people.

    All of these media are conduits, they are tools that human beings use to waste time or communicate or calculate or engage or learn. Behind each of the tools is a person. Do you have a story to tell that person? An engagement or a benefit to offer them?

    Figure out the people part and the technology gets a whole lot simpler.

    ¿Coincidencia?

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 26 Abr a las 16:05

    Juan Manuel, tanto halago nos ha hecho pensar que era spam ;) Muchas gracias por tus palabras, inmerecidas por otro lado. Un abrazo hasta México :)

  • Oscar Coca el 26 Abr a las 16:25

    Excelente post. Gran enfonque en cuanto a forma y a fondo para hablar del storytelling.

    Abrazo :)

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 26 Abr a las 16:33

    Muchas gracias, Óscar. Otro para ti :)

  • Ravalez el 27 Abr a las 14:27

    A veces pienso que una foto y un E-mail pueden cambiar las “Ganas”.

    Ayer dejé varios mails para hoy, quedaron ahí perdiéndose entre todo ese material que está al filo de caer en la papelera de reciclaje. Sin embargo había uno que brillaba, como si fuera una estrella amarilla. Lo pinché hace un rato, justo en el momento en que me tomaba el primer café de la mañana, y me apareció una foto de un niño en una plaza jugando junto a un escritor que desconocía hasta hoy.
    La escena me recordó que me gusta escribir, me recordó las clases de guion de la universidad y me dieron ganas de escribir en mi blog.
    Quizás no lo haga hoy ni mañana, pero por lo menos me quedaron las “Ganas”…

    Saludos.

    @ravalez

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 27 Abr a las 14:33

    @ravalez, me alegro haber contribuido con mi granito de arena a lo que cuentas. Muchas gracias y un abrazo fuerte :)

  • Eva Snijders el 27 Abr a las 14:58

    Fernando,
    Eso era antes. ; ) Digamos que la filosofía da sentido racional, ¿Pero qué sería la vida sin emociones?
    Besos,
    Eva

  • Eva Snijders el 27 Abr a las 15:02

    Luis,
    Siento discrepar contigo, el libro de Christian Salmon hace exactamente lo que tanto critica: manipular para convencer. Toma una pequeña parte del gran universo del storytelling y lo usa para desacreditar un mundo entero.
    Un abrazo,
    Eva

  • Gorka Corres el 27 Abr a las 18:08

    Eduardo:

    Qué bueno leerte en el blog de Territorio y qué buena historia!

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 27 Abr a las 20:03

    Y qué bueno verte por aquí a ti también, Gorka. Muchas gracias y un abrazo :)

  • Luis el 28 Abr a las 00:23

    Eva Snijders,
    la verdad es que yo no me quedé en absoluto con la idea de que Salmon quisiera desacreditar el storytelling. En mi opinión, sencillamente se dedica a _alertar_ de los usos que _algunos_ están haciendo de él. Y justificando muy bien sus opiniones, por cierto. La cosa, como siempre, no es juzgar moralmente el storytelling (que solo es una herramienta). Sino saber aplicarlo con honestidad.
    Un saludo Eva.

  • “¡Deja de aburrirme y cuéntame una historia!” El recurso del Storytelling | El blog de Eduardo Prádanos el 29 Abr a las 16:20

    [...] Nota: Esta semana he debutado en #TcBlog, el blog corporativo de Territorio creativo, del cual era lector fiel por ser referencia del marketing en español. Este ha sido mi primer artículo, en el que he escrito sobre Storytelling y conté con la participación de Montecarlo y Eva Snijders (a los cuales agradezco nuevamente su ayuda), dos de los más reputados storytellers de nuestro país. También puede leerse en el blog de Territorio creativo. [...]

  • Eva Snijders el 30 Abr a las 14:35

    Luis, Eduardo,
    El Storytelling no es una técnica, ni un recurso, es un arte (o una disciplina, si lo prefieres). Es hermano / hermana de la literatura, el teatro, el cine… disciplinas con las que comparte métodos, técnicas, inquietudes.
    Dicho esto, lo que hace Salmon (y creedme, le he dedicado horas de reflexión quitados al sueño) es el equivalente a estudiar la obra de Leni Riefenstahl para llegar a la conclusión que la fotografía y el cine documental son malos-malísimos para las pobres víctimas del público.
    El libro de Salmon no versa sobre storytelling (ni siquiera el de ese minúscula), sino sobre “técnicas de manipulación en la comunicación de masas”.
    En una cosa estoy de acuerdo con el autor: ya es hora de educar a niños y mayores en la lectura (sea el discurso oral, textual, o (audio) visual). Si hay que comprar una moto, que sea con conocimiento de causa.
    Abrazos,
    Eva

  • Eva Snijders el 30 Abr a las 14:40

    P.S. Si algún día tengo la ocasión, le preguntaré a Salmon porqué no se metió con Spielberg.

  • Montecarlo el 30 Abr a las 21:52

    Eduardo, Juan, Eva…
    Me resisitía a volver sobre el libro de Salmon porque, la verdad, me resulta un asunto cansino. No por el libro en sí (que también), sino por la interpretación que se le ha dado en nuestro país. Sé que es una cuestión coyuntural (fue el primer libro que apareció utilizando el término en portada), pero el mal está hecho.
    No suelo citarme, porque eso siempre tiene un cierto tufillo de autobombo, pero creo que en su día escribí algunos posts que todavía tienen vigencia, y a ellos me remito para no alargarme aquí.
    1.- Sobre “el Storytelling es sólo una herramienta”, léase:
    http://www.quimicavisual.com/storytelling-storytelling/
    donde distingo entre el storytelling como una técnica (llámalo herramienta) y el Storytelling como una disciplina. ¡Y hay una buena dierencia entre una cosa y la otra!
    2.- Sobre el libro de Salmon, ver:
    http://www.quimicavisual.com/storytellers-menudo-cuento/
    donde apunto que el libro del francés, además de sesgado, está académica-discursivamente mal articulado-defendido. El autor habla de un tipo de storytelling sin enunciar correctamente el cuerpo de trabajo ni definir el uso del término, olvida en sus citas a autores fundamentales en el campo que trata y, para colmo, demuestra tener poco (nulo) conocimiento del oficio, las herramientas y los entresijos del oficio de narrador-storyteller. (¡Todavía se me saltan las lágrimas cuando recuerdo aquello de la “contranarración”!)
    Que sí, que los datos y observaciones de Salmon pueden ser interesantes, pero que no tiene demasiado que ver con el Storytelling y sí con “la venta de motos”.
    Por cierto, y ya puestos, echadle un vistazo al libro de Matteo Rampin “Vender la moto, trucos de la manipulación del lenguaje” (“Al gusto di cioccolato”, en versión original) que a mi modesto entender, desde su humildad y sentido práctico, le da sopas con honda a Salmon.
    Léase todo esto desde una perspectiva amistosa y distendida,

  • Mercedes RamírezRuiz (@indioszurdos) el 02 May a las 03:44

    Muy buen post aunque coincido con Eva y Montecarlo en gran parte. Sin embargo no estoy tan segura de que la estructura aristotélica se nos quede corta, se ha multiplicado, se ha hecho capas, pero creo que en el fondo ciertas estructuras siguen funcionando. Y ahora saltamos a diferentes universos narrativos, participativos, inmersivos, pervasivos, personalizados, lo que queramos. Pero coges cada capa, arañas la superficie y ahí suele estar, vieja y familiar.

  • Alberto Ramos el 02 May a las 13:31

    Guau! me encanta ver gente que apuesta por el Storytelling tanto como tú Eduardo, que nos lo has contado con sencillez (para mí la clave de este arte). Yo lo empecé a usar de forma sistemática en mis clases, ya que notaba que con ‘la materia’ los oyentes dejaban de prestar atención… y ahora no sólo tengo algo más de atención sino que sirve para entenderlo todo mejor. Y siempre cuento mi propia historia, con historias reales. Un placer leerte ahora desde cierta distancia, pero sintiéndolo tan cercano como siempre. Un abrazo.

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 02 May a las 13:36

    Al fin y al cabo, ¿qué vas a saber contar con más emoción que tu propia historia? Otro abrazo para ti, Alberto.

  • Jesús el 03 May a las 13:48

    Al fin y al cabo el Social Media es un reflejo de la vida real. Si estoy con una persona que no me cuenta nada interesante, o que es un cenizo, o que me transmite negatividad, huyo. Si me transmite buen rollo, optimismo, alegría, y me cuenta cosas interesantes y que aportan, la busco. Buen post y muy bien explicado, Eduardo.

  • Montecarlo el 07 May a las 09:46

    De acuerdo con Mercedes en que hay mucho Aristóteles “camuflado”, aunque hay vida más allá de la estructura de tres actos.
    A mí me gusta citar aquella frase de Mamet que más o menos decía así: “Todo lo que sé de guión lo aprendí de Aristóteles, especialmente a nunca trabajar ‘on spec’.”

  • Gen el 22 May a las 13:27

    Enhorabuena! Me has tenido cautivada hasta el último punto. Esto sí es educar con el ejemplo! ¡Terrible post!

  • Eduardo Prádanos Grijalvo Eduardo Prádanos Grijalvo el 22 May a las 14:10

    Me voy a sonrojar, Gen :)

  • Queridas marcas: ¿queréis seguir engañándonos como siempre? | El blog de Eduardo Prádanos el 30 Ago a las 18:34

    [...] otro nombre cool luego. Transmedia, por ejemplo. Y contadme una historia (eso que dicen storytelling). Si al final es lo de siempre. Pero con nombres glamourosos, [...]

  • Queridas marcas: ¿queréis seguir engañándonos como siempre? - Portafolio 31 el 22 Mar a las 20:27

    [...] pondremos otro nombre cool luego. Transmedia, por ejemplo. Y contadme una historia (eso que dicen storytelling). Si al final es lo de siempre. Pero con nombres glamourosos, [...]

Referencias a esta entrada

Tu comentario

Nos encantaría conocer tu opinión. Por favor, procura que tus comentarios estén relacionados con esta entrada. Intenta también respetar a los demás lectores de este blog. Los comentarios off-topic, promocionales, ofensivos o ilegales serán editados y borrados.

Puedes usar algo de HTML <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> . Los párrafos y los retornos de línea también se incluyen automáticamente.