El pasado viernes acudió a los #TcDesayunos Fernando Aparicio, experto en ecommerce y negocio digital. Entre las muchas cosas que nos contó, me hizo reflexionar especialmente un comentario: “El Social Commerce no es el futuro, es parte del presente”.

Nos encontramos muchas veces con preguntas sobre el Social Commerce (os dejamos una reflexión de Fernando Polo sobre ello) y cómo podemos adaptarlo a las empresas. Facebook está dando sus primeros pasos, permitiendo que se vendan productos mediante sus propias aplicaciones, algo que están aprovechando algunas marcas. Otras optan por crear sus propias tiendas (podéis encontrar muchos ejemplos).

Estos primeros acercamientos hacia la venta social arrojan luz hacia el tan buscado ROI en estos medios. Ser capaz de monetizar la presencia en redes es un primer objetivo, pero…

¿Cómo podemos crear nuestra tienda social? Más aún, ¿qué quiere decir esto?

Hasta hace poco decíamos que los inicios del Social Commerce contemplaban incluir la posibilidad de escribir comentarios en los productos mediante plugins de Facebook o incluso permitir que los usuarios compartieran lo que estaban buscando. El siguiente paso natural es vender dentro de la plataforma, permitir a los usuarios adquirir lo que deseen dentro de una red como Facebook. Al fin y al cabo, si estaban navegando en la red, ¿por qué obligarles a salir para comprar?

He de reconocer que la parte más divertida comienza cuando decidimos vender dentro de las redes que lo permiten. No podemos ceñirnos a lo que nos permiten las herramientas gratuitas o las app oficiales de la red. Tenemos que ser capaces de conocer qué nos permite cada red para sacar su máximo partido.

Tomando como ejemplo Facebook, debemos saber que nos permite:

  1. Conocer su grafo social: accediendo a datos de usuario siempre que nos de su permiso, amigos, fechas, gustos, ubicación… (hablamos de ello en este post).
  2. Mostrar la actividad de sus contactos.
  3. Dinamizar la actividad del usuario en el muro del resto de usuarios.
  4. Trabajar con Frames, bajo muchas tecnologías (ya no es obligatorio el uso de FBML ni de apps propias de Facebook).

Estas deberían ser nuestras únicas limitaciones. Prácticamente no tenemos ninguna, sólo nos marca los límites que tenemos.

Para empezar, debemos pensar en el proceso de compra que tienen nuestros usuarios y en cómo podemos impactar en él o sacar partido de ello para nuestra empresa.

De esta forma, nuestro objetivo debería ir encaminado a incrementar las ventas y a eliminar las barreras de compra en la medida de lo posible.

Pensemos en los siguientes ejemplos:

  1. Capturar conversaciones en las que los usuarios están expresando su intención, con ejemplos como los que nos confiere la escucha activa comercial.
  2. Ayudar a los usuarios a elegir la mejor opción en cada caso, permitiendo que compartan la decisión con sus contactos y amigos que consideren expertos en el tema o que crean que les pueden aportar más. Un buen ejemplo sería aquel en el que la aplicación nos avise con ejemplos de regalos para amigos en función de sus gustos. Un ejemplo como el de Amazon, en el que entre todos ayudan a bajar los precios.
  3. Ejecutar la compra: ayudar al usuario en la decisión, permitir que decida cómo pagará y  capturar estos datos para próximas ocasiones (hasta Heinz se apunta a la iniciativa).
  4. Conseguir que el proceso de compra de un usuario impacte en el del otros usuarios: exponer las compras que se han realizado, conseguir recomendaciones, testimonios de uso y cualquier otra actividad que haga que otros usuarios reduzcan sus barreras de compra.

Por último, debemos tener en cuenta que estos procesos tendrán incidencia en diferentes momentos y en diferentes lugares, por lo que el esfuerzo será considerar la forma de conseguir una sola experiencia.

No seamos nosotros los que nos pongamos límites, conozcamos las plataformas en las que trabajamos, entendamos qué nos permiten hacer y qué no. Entonces, seamos agresivos en nuestra estrategia aprovechando todo lo que nos ayude a crear mejores experiencias y más exportables hacia otros usuarios.

Imagen de BestofWDW en Flickr

5 comentarios a esta entrada

  • Gonzalo el 10 Feb a las 11:27

    Hola Javier

    Gracias por el post ya que es un tema que gusta mucho, tengo una pregunta o reflexión a incluir en el saco, que importancia le dais al desarrollo de Facebook credits dentro del entorno de SE? Siendo un 11% del Revenue y ya habiendo compañías y campañas ofreciendo credits como incentivos a la compra o loyalty programs creo que es un área a tener muy en cuenta. Como lo veis?

    http://www.forbes.com/sites/georgeanders/2012/01/20/is-facebook-a-central-bank-too/
    http://www.readwriteweb.com/archives/pay_for_your_next_mcdonalds_big_mac_with_facebook.php

  • Jaime Valverde Jaime Valverde el 10 Feb a las 12:39

    Hola Gonzalo

    Como dices es un tema interesante que esperamos ver en los próximos meses en su máximo explendor. Personalmente creo que si consigue llegar a los usuarios y eliminar barreras de miedo hará que el social commerce tenga un crecimiento exponencial. Es algo muy similiar a lo que permite PayPal aunque aumentado, conseguir un monedero electrónico dentro de un gran “centro comercial” en el que se encuentran las marcas.

    Además, coincido contigo en que será clave que las marcas lo incorporen dentro de sus estrategias, tales como acciones de fidelidad, promociones y descuentos

    Los próximos meses nos dirán si será un éxito o un fracaso

    Gracias por tu comentario,

  • Designer Beauty Products el 20 May a las 10:35

    Thank you for sharing this beautiful articles.This is a good post.

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