Periodismo de Datos

Data Driven Journalism = Periodismo + Open Data

Hay historias cotidianas pero de gran transcendencia social que, simplemente, desaparecen porque detr√°s no ha habido un hombre curioso, un investigador convencido, un profesional comprometido con el derecho a la informaci√≥n que preguntara e indagara entre los informes oficiales‚Ķ que exigiera que ciertos datos p√ļblicos sean eso, p√ļblicos.

Eso que actualmente llamamos informaci√≥n tiene cosas muy curiosas. Por ejemplo, que las mejores historias mueran casi siempre en un caj√≥n, en un retazo de papel abandonado‚Ķ Hay noticias que jam√°s se publican. A veces, por un ‚Äúincomprendido‚ÄĚ sentido de la responsabilidad period√≠stica. Otras, bajo la presi√≥n del gabinete institucional de turno.

Pero hay historias que triunfan. Una de ellas se llama, de hecho, The Story, un blog tras el cual se esconde la mayor liberaci√≥n de datos jam√°s emprendida por una instituci√≥n p√ļblica de Irlanda.

En concreto, se trata de la apertura de millones y millones de registros correspondientes a todos y cada uno de los gastos realizados por el Oirechtas o Parlamento Nacional de ese pa√≠s durante los √ļltimos a√Īos y, entre ellos, los realizados por sus diputados con cargo al presupuesto de la C√°mara.

Este hito, que entronca con los principios b√°sicos del Open Government Data, no hubiera sido noticia en todo los peri√≥dicos del pa√≠s de no ser por la revelaci√≥n de ciertos dispendios de algunas de sus se√Īor√≠as: ¬†billetes de viaje a Londres para ver las carreras de caballos, sombreros de regalo para la esposa, limusinas para cruzar¬†de una terminal a otra dentro del mismo aeropuerto‚Ķ

Ni siquiera la dimisi√≥n del presidente del propio Parlamento hubiera sido noticia si Irlanda, como buena parte de la UE ‚Äďexcepto Espa√Īa-, no contara con una Ley de Acceso a la Informaci√≥n y con profesionales dedicados al Data-Driven Journalism o Periodismo de Datos.

El protagonista, en este caso, es Gavin Sheridan, periodista y entusiasta de la web colaborativa que desde hace a√Īos trabaja para que su Gobierno y las instituciones de su pa√≠s sean m√°s transparentes y cercanas al ciudadano.

Gavin, que este mes de febrero explic√≥ la haza√Īa de The Story en Madrid (ver presentaci√≥n) de la mano de las¬†plataformas c√≠vicas Pro Bono Publico y Acces Info Europe y de MediaLab-Prado, encarna una nueva generaci√≥n de profesionales dedicados a la investigaci√≥n de las bases de datos de naturaleza p√ļblica que, unas veces con mayor discrecionalidad que otras, gestionan las administraciones.

¬ŅEl objetivo? Desentra√Īar miles y miles de documentos oficiales, la mayor√≠a desconocidos o ininteligibles para el conjunto de los ciudadanos, y garantizar eso que lo que los anglosajones han popularizado bajo el t√©rmino de accontability o rendici√≥n de cuentas. Es decir, hacer visible de forma permanente y gracias a Internet los actos y acciones que realizan los gobiernos, su legalidad, su grado de eficacia, la adecuaci√≥n de estos a los compromismos asumidos o los medios econ√≥micos y materiales empleados para la ejecuci√≥n de aqu√©llos, entre otros indicadores.

Este Data-Driven Journalism es, para algunos,¬†una de las¬†grandes oportunidades que tiene la profesi√≥n period√≠stica para recuperar su cr√©dito social‚Ķ y una obligaci√≥n ineludible, seg√ļn la mayor√≠a, para salvar la imagen de nuestras instituciones democr√°ticas, sumidas en una grave crisis de confianza en todo el mundo.

De hecho, peri√≥dicos como The Guardian han convertido esta disciplina en uno de sus buques insignias y han hecho de profesionales como Lisa Evans, presente tambi√©n en la Barcamp del pasado 15 de febrero su ponencia en detalle), en uno de los mejores ejemplos de ese ¬Ņnuevo Periodismo?

¬ŅD√≥nde van mis impuestos?

Visualizaci√≥n de datos p√ļblicos: ¬ŅD√≥nde van mis impuestos?

No todo es tan sencillo. Por lo pronto, la simple liberaci√≥n de datos p√ļblicos no es una garant√≠a en s√≠ misma. A veces, incluso con el mejor af√°n de la Administraci√≥n, los miles de registros publicados o no son √ļtiles o, lisa y llanamente, no se entienden.

¬ŅD√≥nde van mis impuestos?, aplicaci√≥n desarrollada por David Cabo en colaboraci√≥n con Pro Bono Publico¬†y la Open Knowledge Foundation representa otra de las ramas imprescindibles y cada vez m√°s de moda del Open Government Data y del Data-Driven Journalism: la visualizaci√≥n de los datos p√ļblicos.

¬ŅY de qu√© se trata? De convertir n√ļmeros, tablas y variables en sencillos gr√°ficos al alcance de cualquiera, eso s√≠, tras un proceso de an√°lisis y conceptualizaci√≥n intenso‚Ķ o de convocatorias de crowdsourcing internacionales, abiertas a dise√Īadores, creativos, programadores, desarrolladores‚Ķ como Design for America, de la que ya hablamos en otro post.

Un ejemplo¬†perfecto en nuestro pa√≠s de esta actividad es el estudio de los datos¬†oficiales sobre¬†los niveles de¬†contaminaci√≥n de la ciudad de Madrid realizado por Sergio √Ālvarez (ver presentaci√≥n) y el equipo de Vizzuality.

¬ŅInteresados en la visualizaci√≥n? Echad un vistazo a este taller de MediaLab-Prado.

No hay duda de que historias como la de Gavin Sheridan cuentan con muchos elementos a su favor, entre ellas una Ley de Acceso a la Informaci√≥n como la que demanda la Coalici√≥n Pro Acceso.¬†Lo b√°sico, sin embargo, ya lo tenemos: periodistas con vocaci√≥n social, expertos en Open Data (menci√≥n especial a Jos√© Luis Mar√≠n y Euroalert), ciberactivistas y organizaciones c√≠vicas como los propios chicos de Pro Bono Publico y Acces Info Europe…

Ahora lo que nos falta son ciudadanos comprometidos y m√°s Gobiernos Abiertos.

5 comentarios a esta entrada

  • otografo boda el 25 Feb a las 11:01

    Este artículo es muy interesante y muy curioso el esquema de donde van mis impuestos.

  • fotografo boda el 25 Feb a las 11:02

    y en el gr√°fico no se ven por donde se pierden gran parte, jeje.

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