El Social Media -y las tecnologías que lo componen- está obligando a las marcas a crear nuevas maneras de relacionarse con los clientes. El problema es que los modelos tradicionales de gestión de marca no están respondiendo debidamente, por dos razones: de un lado, son modelos diseñados para estructuras organizativas obsoletas, y de otro lado, dependen de individuos sin las habilidades necesarias.

Así de contundente comienza uno de los artículos que componen el número de diciembre de la revista Harvard Business Review, dedicado especialmente al Social Media y las nuevas reglas del branding, y cuya lectura es indispensable para todos aquellos que nos dedicamos, en mayor o menor medida, a esto.

Me parece muy acertada la reflexión que el autor del artículo hace sobre la fragmentación que existe actualmente en las grandes empresas, y que dificultan la comunicación efectiva con los clientes. Y también me gusta la reflexión según la cual, la mayoría de las empresas separan las actividades de comunicación en distintos canales. Así, el departamento de marketing desarrolla la comunicación de la marca (lo que el autor denomina “the brand promise”); por su parte, la comunicación corporativa se ocupa de la reputación de la marca; mientras que el servicio de atención al cliente se encarga del trato con éstos, recibiendo y gestionando sus reclamaciones. El resto de funciones, que van desde el desarrollo del producto hasta las actividades de retail, juegan también un papel importante a la hora de transmitir y promocionar los productos y servicios de la empresa.

Sin embargo, esta fragmentación de canales impide crear una única voz de la marca y dificulta la creación de la relación que el cliente espera obtener en un mundo hiperconectado. En efecto –a juicio del autor- las amplias capacidades del brand manager tradicional no resultan suficientes para afrontar este nuevo reto, sino que se necesita una nueva figura que aplique un modelo de gestión evolucionado. Esta figura vendría a ser una especie de director de orquesta, que mezcle conocimiento digital con capacidad para coordinar tareas relacionadas con el marketing y la gestión de clientes.

Si bien las funciones de este súper gestor digital no están aún definidas, tras un estudio entre las 40 empresas norteamericanas más destacadas en social media marketing, el autor extrae las tres características que diferencian a esta nueva figura del brand manager clásico. Estas habilidades son las siguientes: pensamiento integrador (integrative thinking), habilidades de apoyo y colaboración (lean collaboration skills) y rapidez (high speed).

Respecto de la primera de ellas, es obvio que esta nueva figura debe estar habituada a las tecnologías sociales, aunque, además, debe tener un profundo conocimiento de las técnicas de creación de marca y de comunicación, las cuales debe ser capaz de combinar con tal de crear nuevo valor para la empresa. Y pone como ejemplo la iniciativa de Ford Fiesta (fiestamovement.com) y su “factoría de creación de contenido”. En este caso en particular, una inversión de menos de 5 millones de dólares ha conseguido un impacto igual al del lanzamiento de un nuevo modelo con una estrategia de medios tradicional, cuyo coste se computa en decenas de millones.

En cuanto a la segunda de las habilidades destacadas (apoyo y colaboración), al disponer de menos recursos que los brand managers, este elemento debe potenciar su capacidad de persuasión y de “inteligencia emocional” con tal de conseguir involucrar a personas de distintas áreas para que colaboren y propongan iniciativas conjuntas.

En tercer y último lugar, es esencial la velocidad en la toma de decisiones, puesto que –a diferencia de los brand managers, cuyos ciclos de decisión son más largos- esta nueva figura debe trabajar con ciclos -en ocasiones- diarios. Debe dominar el uso de las herramientas sociales para poder detectar nuevas oportunidades emergentes o amenazas, y reaccionar rápidamente frente a aquéllas.

Finalmente, el artículo se plantea qué tipo de formación debe tener esta figura. En cuanto a este apartado, señala que, más allá de una fuerte pasión y profundo conocimiento tecnológico y de las herramientas sociales, debe tener una gran facilidad para desarrollar relaciones externas y un sentido holístico de las prioridades de la comunicación de la compañía. Es deseable experiencia previa en comunicación corporativa o marketing. Debe tener la capacidad de hablar como marca con una sola voz y conocer las técnicas de medición de la eficacia del marketing. También es deseable que tenga experiencia en atención al cliente y en desarrollo de nuevos productos, con tal de que tenga una visión amplia de lo que es relevante para el cliente. El autor no especifica cuál debe ser el salario de este empleado, pero yo también pediría que fuese joven y guapo/a…

¿De verdad existe alguien así? No quiero entrar a valorar la intención del autor del artículo, pero el planteamiento de fondo sí me parece muy importante. El artículo plantea la creación de una figura directiva, autónoma y profesionalizada, que coordine a todos aquellos agentes que, en una misma empresa, están relacionados con el social media. De este modo se podrá optimizar al máximo los recursos que, en herramientas sociales, ha invertido la empresa.

Y es que, en Internet, la unión 2.0 también hace la fuerza. Internet y los social media están en permanente evolución. También la empresa debería evolucionar y adaptarse a los nuevos cambios, incluido su órgano de dirección.

6 comentarios a esta entrada

  • Tweets that mention El super community manager: 2.0 evolution | Territorio creativo -- Topsy.com el 11 Ene a las 18:23

    [...] This post was mentioned on Twitter by Territorio creativo, spaicommerce, Edgar Sánchez, LunaBoheMia, María José Sandoval and others. María José Sandoval said: El super community manager: 2.0 evolution: El Social Media -y las tecnologías que lo componen- está obliga… http://bit.ly/gPS5Tw #mktg [...]

  • Franck el 12 Ene a las 08:25

    Muy completo el artículo.

    A menudo en grandes empresas los ejercicios de organización se hacen en base a un legacy muy difícil de transformar. De ahí la complejidad de los proyectos de gestión del cambio.

    Ahora bien, si haces un ejercicio teórico, basándote todo en las personas (=los clientes) y sus necesidades, como acabarías definiendo esta organización virtual. ¿Tan complicado es esto? No creo

    El reto actual es transformar organizaciones que apenas han escuchado al mercado durante décadas en organizaciones que si lo hacen. ¿Como? Largando peso, trayendo nuevas fuerzas y formando a los que se queda en el barco.

    La transformación será muy lenta porque los directivos no han cambiado y no entienden lo que pasa, y los que lo entienden no lo quieren aceptar porque pierden control

    El super heroe no existe, y si existiese costaría demasiado caro. Las empresas deben proteger su sistema

  • Paco el 12 Ene a las 10:04

    Gracias Franck. En efecto, a día de hoy sólo las grandes compañías pueden permitirse este lujo. Si bien, los que hemos trabajado en multinacionales sabemos también lo lento que puede ser este proceso, especialmente en España, donde los Directivos “clásicos” no tienen -por lo general- un conocimiento profundo del potencial que estas nuevas herramientas pueden ofrecer. En cualquier caso, del artículo me quedo con el hecho de que una figura como la que tratamos en él (sea social media manager, CM, etc.) ya ha arraigado en la empresa, para considerarse una pieza más del engranaje. Y ese es un gran éxito.

  • Carlos el 13 Ene a las 14:26

    Yo sí creo que existen profesionales con esas características, excepto la de que sea joven, puesto que para llegar a ese punto hacen falta años de experiencia y de saber hacer.
    Yo conozco el caso de alguien con: años de dirección de un estudio de diseño en agencia de publicidad (conocimientos de imagen, marca y marketing), otros tantos como director de equipo en la sección de comunicación de una empresa (conocimientos de comunicación y marketing, además de gestión de equipos), años de conocimiento de redes sociales (creador y moderador de diferentes foros, promoción en redes sociales…) (conocimientos tecnológicos que arrastra desde sus inicios, y de gestión de socialmedia).
    Es una persona muy práctica (visión clara de prioridades y ahorro de costes para lograr objetivos).
    Lógicamente, acabó creando su propio estudio (experiencia en atención al cliente y en enfrentarse a diferentes retos día a día) y en su trabajo se encuentra con clientes muy colaborativos y abiertos a sugerencias y consejos (y les va muy bien) y otros que son más conservadores, que no tienen esa visión de futuro y, lo peor, no se dejan aconsejar, y los que se dejan aconsejar pero dependen de una central y se encuentran con las manos atadas en algunas decisiones.
    Si alguien así se encuentra rodeado de un buen equipo, y de unos jefes que arropen al equipo, entonces la empresa para la que trabaje tendrá mucho ganado en los asuntos que tratamos.

  • J. el 15 Ene a las 17:47

    Es un momento de ego, pero lo voy a decir: existimos. Yo he tenido la suerte de poder orientarme hacia eso, y con mis experiencias, ahora mismo en Rotman y en Harvard, y próximamente en el MIT Media Lab, he visto que no somos pocos los que pensamos en esta visión integradora. Y es lógico que al principio sólo se lo puedan permitir las grandes empresas, pero pasa así en todos los departamentos y con todos los nuevos cargos. No es nada excepcional.

  • Sobre Franquicias » Blog » Estructura para una comunicación efectiva el 27 Ene a las 11:14

    [...] interesante el artículo de Paco Perez sobre la fragmentación en las grandes empresas (y no tan grandes). Muchas veces nos encontramos [...]

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