Hasta hace unos pocos años, el concepto de “API abierta” (un interfaz que permite la comunicación entre las librerias y sistema operativo de la aplicación por parte de desarrolladores externos), era coto privado de empresas tecnológicas como Google, Twitter o Facebook, que han encontrado una inmensa fuente de creación de valor en el trabajo de personal externo a la empresa.

Los beneficios obtenidos por esta iniciativa han sido tan espectaculares (llevaron por ejemplo a Facebook a desbancar a MySpace como mayor red social del mundo, a tener a Google Maps como base de practicamente todo nuevo servicio de geolocalización que se lanza, o a valorar una empresa sin un plan de negocio definido o fuente de ingresos como Twitter, en 1.000 millones de dólares), que cada vez más empresas o instituciones de las llamadas “convencionales” se están apuntando a esta sana “fiebre”.

La última de ellas ha sido Wine.com, una excelente tienda online especializada en vinos, la que ha puesto a disposición de la comunidad una base de datos de 40.000 tipos de vinos, con datos tales como su denominación de origen, críticas de profesionales y aficionados, calidad de la uva, etc…, según informa TechCrunch.

Wine.com no hace sino engrosar una larga lista en la que está, por ejemplo, el gigante de la distribución Tesco, que anunció recientemente el lanzamiento de su API abierta, donde ofrecerán información detallada de los comestibles que distribuyen, incluyendo, entre otros datos, información calórica de los mismos. Gracias a esta iniciativa, cualquier desarrollador podrá crear, por ejemplo, su propia aplicación que ayude a configurar una dieta óptima a partir de los datos proporcionados por Tesco.

Dentro del campo del arte una de las instituciones pioneras es el Museo de Brooklyn, que ha puesto a disposición del público los datos de su amplísima colección de obras de arte, entre otra serie de innovadoras iniciativas que le ponen a la cabeza del empleo del web 2.0 por parte de instituciones artísticas.

Estos ejemplos, como los del Parlamento Holandés, el Ayuntamiento de San Francisco, o el New York Times, parecen indicar que estamos ante algo más que una moda, ante una tendencia imparable que proporcionará grandes beneficios a las empresas que sepan aprovecharlas, y que dejará fuera de juego a otras más “prudentes”

Foto | “Portrait of a Woman”, Robert Feke, Colección Museo Brooklyn.

Nota: Si quieres conocer más sobre mi trabajo o mis intereses puedes leer mi blog, Comunidad en la red, o seguirme en twitter, @joseantoniogall.

Serie ‘Comunidad en red’ de Jose Antonio Gallego en eTc:

- La Clínica Mayo y su estrategia en Social Media, un caso de éxito

9 comentarios a esta entrada

  • Iñigo el 29 Sep a las 14:56

    Muy cierto! Precisamente hoy he estado “discutiendo” con mis compañeros el caso BBC que tenemos que presentar para mañana en la clase de Digital Marketing en el IE Business School. Una de las preguntas planteadas era si la BBC debía ofrecer sus APIs a la comunidad de desarrolladores.

    Hemos detectado una serie de riesgos (mitigables o compensables todos ellos), pero lo que más importa es la tendencia que sigue el funcionamiento de la red y de los consumidores de información.

    Creemos que en un futuro cada unos tendremos nuestro propio espacio virtual dónde “agregaremos” todo el contenido que nos interese. El consumidor se irá “acomodando” y el hecho de tener que clickear un link o introducir una URL para ir al site de un proveedor de contenidos para ver las noticias, el tiempo o los datos del tráfico, va a dar “pereza”

    Además, la apertura de las API puede ser una fuente de nuevos desarrollos para BBC al aprovecharse de la fuerza del “crowdsourcing”.

    También servirá como un nuevo canal de comunicación con una comunidad que tiene mucho “peso” en la red.

    El futuro pasa, para bien o para mal, por ahí y los negocios se medirán por los contenidos independientemente de donde se vean.

  • Fernando Polo Fernando Polo el 30 Sep a las 19:07

    Las posibilidades son enormes. Impresionante el caso de wine.com (con lo mal que están aquí los sitios de vino).
    Especialmente interesante que sean retailers también los que están entrando. El último dato de emarketer también ponía de manifiesto el interés de los retailers por ir abrazando el SM.

  • Jose Antonio Gallego el 30 Sep a las 20:03

    El caso BBC es tambien sumamente interesante.
    Quizá en breve lo verdaderamente escaso sean los desarrolladores, y las empresas tengan que primarlos para que se dediquen a su plataforma y no a otras

  • Juan Luis Polo Juan Luis Polo el 02 Oct a las 09:36

    Conocimiento o API’s: lo realmente importante para cada empresa es interiorizar las ventajas de compartir; éste simple pensamiento ha hecho posible empresas de gran éxito como las que comentas. Y permite a pequeños “David” enfrentarse a “Goliat”cada vez con mayor éxito.

    Lo que más de una empresa debería asimilar, sobre todo las pequeñas, es que su fuente de conocimiento es su principal arma para darse a conocer. Y permitir que otros la usen, te lleva al siguiente nivel.

  • Jesús Felines el 06 Oct a las 21:50

    El problema es que no cualquier comunidad va a crecer por poner su código o su API abierta. La comunidad no sólo se genera por poder trabajar, sino por “querer” trabajar, no?

    Además, cuántos “sistemas operativos” pueden existir? Y al fin y al cabo, cada red social, cada aplicación, cada api, parece como un desarrollo a medida para un sistema operativo diferente!

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