La agencia JWT Delvico nos propone una forma simpática de mostrar la superioridad de las marcas sectoriales sobre las marcas blancas. Colocaron a uno de sus chicos a vender pañuelos Scottex en una de las arterias de Madrid. Durante un rato, vistiendo una camiseta blanca. Otro más, con el enternecedor cachorrito de los anuncios de Scottex.
Parece que el chico, de aspecto sanote y simpático, logró vender el doble de pañuelos vistiendo al perrito, lo que les lleva a concluir que las marcas venden más. Creo que la conclusión no es necesariamente ésta, por entretenido que me resulte el vídeo.
En primer lugar, me pregunto si el semáforo es el mejor ambiente para medir diferencias en la psicología del comprador de pañuelos (perdón, casi digo Kleenex), ya que no es precisamente una situación comercial. Al fin y al cabo, cuando uno compra pañuelos en el semáforo, lo hace por la pena o por la lata que le da el vendedor o porque, sí, le vienen bien los pañuelos en ese momento. Es un acto de caridad, y dudo que nadie deje de darle un euro (tampoco nos solemos fijar en el precio), o unos céntimos al tipo porque sus pañuelos no sean Scottex.
Por otra parte, las marcas blancas no equivalen a una camiseta blanca frente a la campaña de la marca. Los fabricantes cuentan con una relación de confianza (o necesidad) establecida con el comprador habitual y, sobre todo, con el precio. El precio se convierte en el argumento definitivo que lleva a elegir una marca blanca. Además, la empresa de la marca blanca también ha realizado sus campañas de marketing para colocar el producto.
Por último, creo que el producto no está bien elegido para entrar en el debate de las marcas blancas. Me parece que es muy difícil marcar la diferencia para el público en general en el sector de los pañuelos (tanto que una sola marca, sin apenas esfuerzo publicitario, todavía es identificada por mucha gente con el producto sólo porque llegó antes al mercado hace bastante tiempo). Creo que si alguien lleva la fidelidad a la marca en los pañuelos hasta sus últimas consecuencias (que no compra otra cosa que Scottex, vamos), es bastante improbable que elija marcas blancas en otros productos.
Vía | Brandlife


[...] tienen razón los chicos del blog de eTc cuando dicen que no es el mejor ejemplo el que se toma en este vídeo para hacer este experimento, pero lo cierto es que ahora más que nunca, hacer valer tu marca es [...]
[...] vía | etc.territoriocreativo.es [...]
Sensacional, muito criativo e original. Gostei bastante…, parabéns!!!
Si es que la gente se engaña por que quiere, si le dan a elegir, normal uno prefiere calidad, según yo la percepción general es que marca tradicional es calidad y marca blanca es copia, nada mas.
Y no solo con pañuelos se puede hacer esta prueba. Con cualquier producto que quieras al final compensa la calidad de los productos de marca.
Estoy de acuerdo con Nicolas. Coges agua o vino y sirve igual. La marca tiene su prestigio.
La razón es obvia, las marcas orignales de prestigio nos ofrecen mucha confianza cosa que no tenemos en las marcas que no conocemos (marcas blancas) que puede que sean de menor precio pero tambien de peor calidad y nula garantia.
Me parece correcto yo habría comprado al del perrito, “Scotex” es una marca que compro y con la que estoy contento. Es buena y me ofrece garantia de producto,
Es que el perrito de Scottex da mucho juego, y no nos engañemos da confianza y calidad, normal que venda más pañuelos (y lo que le pongan)