Pues resulta que pensando en esos enormes molinos de viento que pueblan el camino a Albacete, han servido de idea para hacer marketing de guerrilla, diversificar la fuente de ingresos y tener un soporte adicional donde publicitarse. Me explico.
Se hace ya en Alemania, y se va a empezar a instaurar en España. Anuncios en plan marketing de guerrilla, aunque esto es más discutible por ser un soporte más, donde se anuncia la marca sobre un molino de viento publicitario y llamativo. Además, se comprome a la marca con el medio ambiente, y de paso se gana un dinero adicional por generar energía (entiendo que para esto habría que llegar a un acuerdo con las plantas y las empresas que colocan estos molinos).
La cuestión es, en el fondo, que se trata de la evolución del toro de Osborne. ¿Y a este último no lo estaban retirando? Un genio el que sembró la península de esta imagen. El marketing de guerrilla es retro.




Pensamiento en voz alta: me estresa profundamente que haya publicidad por todas partes (y sobretodo en lugares o canales donde se supone que no debería haberla)…
Es decir, me llama la atención que nadie ponga un límite. ¿Existe ese límite o lo voy a pasar peor? :-D
Un saludete.
La publicidad como la de los toros de Osborne está prohibida y retirada. Sólo se ha hecho excepción con algunos toros por motivos excepcionales, debido a su calado entre la población -osea que se conservan por razones históricas o de folclore-. Pero fijaos en que han quitado el logotipo de la marca, ya son sólo toros negros enormes, no de Osborne (aunque todos lo identifiquemos como tal)
Creo que está prohibido hacer publicidad en zonas que distraigan a los conductores, y si aun veis algun cartel junto a las carreteras, que sepais que es denunciable y lo pueden retirar.
Caso aparte son los núcleos urbanos, donde la potestad es del Ayuntamiento, y como cobra una tasa por el cartel, pues no le interesa quitarlos (la entrada a Madrid está plagada).
Hombre, yo más bien diría que es una evolución del molino de El Tío de la Bota ¿no?:
http://flickr.com/photos/90345731@N00/2638163286
Recogiendo lo dicho en el primer comentario, y dando por sentado que lo que dicen #2 y #3 es cierto, más que límites legales, creo que los creativos deberían tener cuidado con dónde y hasta qué punto colocan los anuncios. Para evitar reacciones negativas o simple indiferencia levemente irritada. El tema de la saturación publicitaria es un tópico que sale de vez en cuando a la palestra pública. Creo que debería ser tomado más en cuenta por el marketing. No por ética, sino por eficacia y eficiencia.
Otra cosa es que los molinos soporten anuncios integrados, originales, y no meros logotipos. Ah, amigo. Ahí sí que estaríamos hablando de exprimirse un poco la cabeza.
Y otra cosa. No aplicaría yo el concepto de marketing de guerrilla a esa idea. Está volviendo a ponerse de moda, este término, dsde hace un par de años o así, y ahora todo lo pretendidamente novedoso se autodenomina así. Nada, simplemente me llama la atención.
[Disclaimer: comentario hecho desde fuera del mundo de la publicidad]
Ay, Jorge, los creativos son los que menos deciden dónde se colocan sus anuncios! Qué más quisiéramos nosotros… En vez de abrasar a la audiencia con 5 irritantes 10 segundos en la tele haríamos un fantabuloso 45 segundos que llamara la atención y ante el que los espectadores estarían agradecidos. Si fuéramos capaces de crearlo, claro.
Tienes razón. Eso ya lo intuía, pero se me olvidó mientras escribía el comentario. Cambiemos “creativos” por “quien quiera que decida dónde se pone la publicidad y cómo”. Ejecutivos serán, me supongo. O su homónimo.
Totalmente de acuerdo con los dos, lo que habría que ver donde esta situados, en una ciudad, o al lado de una carretera que pase por una zona natural.Yo creo queallí estaría el limite en este caso.
Saludos
http://www.fankyconsulting.es
[...] Vía blog: Territorio creativo [...]
Cada cual se publicita como puede… Y si adema’s se contribuye a promover la energi’a renovable. Me parece bien y bastante curioso, no esta’ visto…