Si por algo servía la serie de Sexo en Nueva York era porque con solo aparecer una marca de moda, bien ropa o complemento usado por Carrie, ponían a ésta en órbita, hasta tal punto que disparaban sus ventas, como fue el caso de Manolo Blahnik o Jimmy Choo, por poner dos ejemplos.
Cuando los productores de la serie decidieron llevar a cabo una película que cerrase del todo lo que pasó en la serie, uno sabía que la calidad de la misma dejaría mucho que desear, lo que sí intuía es en la máquina de hacer dinero en la que se iba a convertir, sólo con aprovechar las posibilidades del product placement, y a qué nivel (diseñadores, revistas, cosmética, tiendas, gadgets, locales…). En Vanity Fair explican todas las marcas que aparecen, y viendo la lista uno se pregunta qué marcas no aparecen. Que haya recaudado mucho dinero, bien poco le debía preocupar al productor, con sólo el dinero recaudado por marketing ya tenían cuadrados los números.



Aunque la saturación siempre resulte negativa en cualquier medio publicitario, no veo mal llenar la versión cinematográfica de SNY de product placement. Según mi punto de vista hay que entender que la serie para los consumidores no deja de ser un referente, un aparador de tendencias como podrían ser revistas como la propia Vanity Fair. El público demanda un guión es cierto, pero también busca ver el nuevo modelito de la protagonista en este o ese episodio. Es más, hay gente que se enganchó a la serie por un vestido y que ahora sigue los guiones. ¿Estraño? No creo, pues cuando la marca “x” ya se ha convertido en una forma de expresión (y por lo tanto en una forma de identificación) de miles de personas, es normal que sus aventuras formen parte de nuestro yo.
Totalmente de acuerdo Ferrán, en cuanto he leído el post en la newsletter no he podido resistir venir a comentar lo que acabas de decir.
Sólo añadiría una cosa, en un mundo donde lo digitalizable tiende a ser gratis, la industria debe buscar fuentes de ingresos alternativas para rentabilizar su negocio, porque no lo olvidemos, si no hay negocio no hay películas y eso no lo queremos nadie.
No dudéis que esta fórmula publicitaria va a ser cada vez más utilizada, el reto es insertar la prescripción de forma creíble y con estilo, en beneficio de la película y la marca.
El año pasado en España, “casualmente? varias series (Cuéntame por ejemplo) incluyeron un dialogo entre los personajes sobre lo importante de cambiarse el colchón cada 10 años (no he encontrado el video) y casualmente mirar lo que hacía ASOCAMA por entonces: http://www.youtube.com/watch?v=kpBf6u7uVf4
Pero si la película es todo publicidad, igual que la serie.
Y estoy de acuerdo con Juandó. A partir de ahora veremos mucho este tipo de publicidad. Hay que ampliar medios para llegar a más gente con menos coste.
Estoy totalmente de acuerdo con Juandó.
Creo que las industrias amenazadas por la piratería, han encontrado en la publicidad una pequeña solución al gran problema con el que se enfrentan.
Aunque pienso que este fenomeno ayuda a las marcas ha llegar a muchisimo público, al que antes le era muy complicado acceder.
Por lo tanto es beneficioso para ambas partes.
El product placement o emplazamiento de producto es toda forma de comunicación comercial audiovisual consistente en incluir, mostrar o referirse a un producto, servicio o marca comercial de manera que figure en un programa.
La agencia especializada Product Placement (www.productplacement.com.es), con sede en Madrid y ámbito global, se presenta para hacer frente a la creciente perdida de efectividad de los anuncios televisivos tradicionales debida a la saturación de spots y pausas comerciales, al zapping, a la fragmentación de audiencias por la aparición y maneras de consumir los nuevos canales de televisión digital, a la caida de la inversión en publicidad convencional en televisión, al descenso de las ayudas estatales a medios de comunicación y como vía de financiación para producciones de obras audiovisuales, películas, series y programas de entretenimiento para televisión y videojuegos.
El product placement llega a los consumidores de manera muy efectiva, no intrusiva, logra elevados índices de impactos, establece importantes conexiones emocionales con los consumidores y es más económica que la publicidad tradicional.
El product placement será la técnica publicitaria, la herramienta de marketing, y la comunicación comercial audiovisual del Siglo XXI.