La virtud de los weblogs fue darle voz a tus lectores a través de los comentarios, opinando y teniendo feedback. Algo habían empezado a hacer en tiempos los periodistas publicando su mail para recoger ese feedback, e incluso algunas empresas también habían entrado en esa dinámica. Pues ahora toca el turno de la publicidad, esa que uno pensaba que sólo era unidireccional, que también se arranca con el feedback, incrustando esa opción en el propio banner, como se puede ver en el ejemplo del anuncio de American Express.
Los medios que se han arrancado con estas propuestas han sido CNET y AOL, que nos envían pinchando en el enlace a sendas páginas con una batería de preguntas pidiendo nuestra opinión sobre el anuncio y lo que nos ha podido influir. Quizás, por poner un pero a la iniciativa, sería que nos avisaran que vamos a tener que responder a un cuestionario, en vez de poner un comentario con nuestra opinión, que es en lo que yo pensaba cuando he visto la iniciativa. Ha sido ver el cuestionario, y plantearme al instante cerrar la página. Cierto que para obtener un feedback medible, el cuestionario es la mejor opción, pero se debería dejar libertad al público a responder lo que ellos quieran.
Ahora tocará esperar los resultados de esta iniciativa, y ver si el feedback al anuncio termina convirtiéndose en una norma. Ejemplos empiezan a aparecer, como se comenta en esta amplia y buena entrada de Adverlab.
Vía Micropersuasion



La cuestión es compleja (y por lo tanto me tomo mi tiempo)
Un banner (como ejemplo de anuncio on-line) busca que pinches en él, además de que su sóla presencia ya comunica.
Delimitar la acción del público entre pinchar y no pinchar es algo… cruel. Entre ambos extremos existen muchos matices (como entre el blanco y el negro existen multitud de grises), y quizá esta herramienta busque dar salida a esos “medio-impulsos”.
Quizá sea una herramienta dirigida mayormente a aquellos que no pincharían (el freno de saber que detrás del banner existe un mundo pensado para venderle bla, bla, bla), aunque no están totalmente convencidos de ello, quizá porque simplemente les guste el anuncio. Pero… ¿existe una relación “me gusta el anuncio” — “me gusta el producto”?
Por lo tanto, con esta herramienta, la agencia puede argumentar al cliente: el anuncio ha funcionado, lo sabemos gracias a esta erramienta, busquemos por qué no funciona el producto (canales elegidos, horarios elegidos…)
Saludos!!
Hay cosas con contenido. Y hay modas. Esto parece un “subierse a la moda de la interactividad”.
No entiendo desde que punto han partido para llegar a la conclusión de que esto es bueno para vender tarjetas o para la marca.
Al no ser que el target seamos nosotros, los “cuatro taraos” que comentamos la publicidad, vamos, los publicistas.
Pero, ¿aún no saben que en publicidad ya no se gana dinero?
Buen finde a todos
Creo que esta herramienta no sirve para ver qué podemos ganar, sino qué podemos no perder, pues, al fin y al cabo, una minúscula pestaña adosada en la esquina de un banner no hace ningún daño, pero sí puede atraer algún beneficio.
De todas maneras, junter, recuerda que cuatro taraos, en internet, pueden ser 4.000 taraos.
Saludos!
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