Leo regularmente a Jay Conrad Levinson, uno de los padres del marketing de guerrilla, o como obtener resultados por los flancos.
En "Cómo y Cuándo empezar con el Marketing" hace hincapié en una de las situaciones más habituales que se producen en las empresas: la parálisis del análisis. O dicho en otras palabras, son tantos los factores a analizar, los recursos a emplear, las variables a cotejar, que al final el marketing nunca empieza. Y pasa sobre todo en situaciones de empresas pequeñas y medias, sin un departamento estructurado y profesional. O sea, que pasa en muuuuchas empresas.
¿Cuál es el mejor momento para empezar con el marketing?
El mejor momento es ahora mismo. Es humano tener la sensación de que no estás preparado del todo, pero esa sensación no puede paralizar las acciones, así que lo mejor es empezar ya. Si hay una característica clave en el marketing de guerrilla es comenzar y no parar. Por otra parte, cuando se comienza a realizar acciones de marketing, no se debe esperar un "acierto al pleno" en la primera ocasión, no es lógico. Sin embargo, se obtienen resultados claros: servirá para que puedas coger la medida al mercado, a las acciones, a las necesidades y a los resultados.
¿Te encuentras reflejado en estas líneas? siempre te parece que hay algo que falta para empezar, siempre crees que necesitas un estudio previo para arrancar, un análisis del mercado, un excel que te guíe, poner a punto el producto… nunca encajarán las piezas, hasta que no vendas y no venderás hasta que no empieces con el marketing, por mínimo o "guerrillero" que sea.
No te quejes luego de que se adelanta tu competencia ;-)





Muy interesante el comentario. En concreto he introducido hace poco una entrada en mi blog que habla de la necesidad de improvisar en las industrias turísticas. En concreto me refiero más que nada a la naturaleza del producto-servicio turístico, pero tu comentario creo que lo complementa bastante bien.
Ya compruebo estimado Juan Luis que te has animado a ‘pasar a la acción’ más repetidamente y que podemos leerte con más asiduidad, de lo cual me alegro.
Respecto al asunto que planteas considero que las empresas, sean pequeñas, medianas o grandes, tienen orientaciones que están marcadas por una actividad concreta. Las hay que tienen como orientación clave la de la producción (mandan los ingenieros) o la financiera (mandan los más bancarios) por lo que el ‘concierto general’ que supone la empresa tiene un estribillo que suena más que otros. Es decir, la perspectiva de análisis y la política que se fija es más propia de ingenieros, o de financieros… Pero también de marketingnianos/comerciales. Todo depende del negocio (qué producto o productos venden) y de la trayectoria académica y profesional de su director general, presidente, consejero delegado, dueño…
:-)
Benito: que más me gustaría a mí que poder pegarle duro; unos meses complicados entre el cierre del año y el arranque, con novedades, que nos traen de cabeza.
Por lo demás, estamos de acuerdo: una empresa pequeña se suele formar por el emprendedor y la estructura en torno a él, suele ser un fiel reflejo. Sin embargo, el mercado no respeta la afiliación del emprendedor, dueño, etc: más pronto que tarde, comienzan los correctivos, normalmente en forma de fata de ventas.
Sería obligado que el emprendedor / -es que comienza un negocio, fuese consciente de la feroz compentencia con la que se va a encontrar y a partir de ahí, aproveche las técnicas a su favor.
Y poco y constante, es mejor que mucho y nunca arrancar…