
Genial. Hace mucho tiempo que no veía una tarjeta de presentación tan original. Es la tarjeta de presentación de un entrenador personal que sólo se puede leer una vez estirada. El material del que está fabricada es resistente, por lo que es difícil de estirar (comunicando el mensaje) y difícilmente se destruirá si por algún olvido termina en la lavadora. Yo en definitiva contrataba a Poul Nielsen. Es una pieza de la agencia Publicis, Toronto.
5 comentarios a esta entrada
Tu comentario
Nos encantaría conocer tu opinión. Por favor, procura que tus comentarios estén relacionados con esta entrada. Intenta también respetar a los demás lectores de este blog. Los comentarios off-topic, promocionales, ofensivos o ilegales serán editados y borrados.



ya… muy bonita… pero inutilisable una vez puesta en el archivador…
Que se pueda utilizar después o no, no importa mucho. La labor ya la ha hecho, porque de esta tarjeta te acordarás, mientras que de las otras 2000 del archivador…
Su función va más allá de la mera tarjeta comercial.
Esto esta claro… para el primer impacto fenomenal, pero después es para mi hasta contra-productivo. Y yo creo que al contrario es muy importante que una tarjeta sea muy visible en un archivador… yo por lo menos lo consulto 6-7 veces al día… y me impactan muchas veces algunas tarjetas.
En fin… la idea es muy buena de todas formas…aunque ya se había utilizado este tipo de material hace unos años
Creo que nuestra discrepancia es porque ves el artilugio como una tarjeta comercial y yo como una pieza publicitaria. Desde esa perspectiva los dos tenemos razón, ¿no te parece?
A mi me parece excelente la idea. Super original.