YouTube no sirve sólo para multiplicar la difusión de la publicidad. También puede utilizarse para difundir campañas de relaciones públicas. Eso es lo que ha ocurrido con una parodia en YouTube de Unconvenient Truth, el documental y libro del ex-político estadounidense Al Gore sobre el cambio climático. El vídeo resulta ser obra no de un blogger anónimo cualquiera, como quería parecer, sino de una agencia de relaciones públicas, DCI (de corte republicano), que trabaja para Exxon. La petroquímica dice no saber nada al respecto.
El revuelo ha sido grande pero sólo es un ejemplo del poder comunicativo que se atribuye a los contenidos creados por los usuarios. Para difundir la crítica nada mejor que hacer parecer que es la opinión de un ciudadano de a pie que echa un vídeo a internet para que lo vean millones. Y si las relaciones públicas utilizan canales “alternativos“? en la realidad analógica no debe extrañar tanto que los utilicen en la virtual.
(Vía cherryflava)



¿no se vuelve esto en contra de la marca? En un sector tan criticado como el petrolero hay que ser muy cauto con lo comunicación que se hace.
claro que le perjudica, si se descubre que realmente es responsabilidad de esa empresa, pero no está demostrado, sólo que viene de su agencia de rrpp.