Vía error500 me entero de que la Unión Europea ha lanzado una consulta online sobre las opiniones de usuarios y organizaciones sobre la tecnología de identificación por radio (RFID), las regulaciones que se deberían desarrollar y las aplicaciones que admitirían los ciudadanos. Me parece un tema muy interesante en el que deberían participar no sólo los actores comerciales sino sobre todo los particulares.
Esta tecnología podría tener múltiples aplicaciones, además de todas las expectativas para el comercio y el marketing, pero ¿qué piensa la gente de a pie? ¿qué usos se va a dar a los chips o transponders? ¿Hasta qué punto de la intimidad va a llegar la identificación? ¿De verdad queremos llevarnos al departamento de marketing de la empresa de cada producto que compremos con nosotros en nuestro bolsillo y hasta nuestra mismísima casita?
Creo que la UE debería también poner más medios para generar estos debates a pie de calle, pues se encuentra sólo en inglés y vía Internet. Por lo pronto, lo difundo entre nuestros lectores. Entrando en este sitio web podéis participar.



Yo sí quiero llevarme al dpto. de marketing donde haga falta, si la logística gana con ello. Menos roturas de stocks, menos colas a la hora de pagar en las cajas.
Por favor. La vigilancia de Hacienda es mucho mayor que la que se pone aquí en juego. La expresión: llevarse al dpto. de marketing no es adecuada, y ese no es el problema. El problema es que los emisores RFID no dejan de emitir, y cualquiera que pase con un scanner sabe lo que se compra en una casa o en un barrio.
Estoy de acuerdo contigo en lo que respecta a la logística y has dado en la clave con el problema principal: los transponder no dejan de emitir y alguna vez se han puesto en uso sin el conocimiento de los consumidores. Si el uso de esta técnica se va a extender, debería extenderse también la información de los ciudadanos al respecto e implementarse alguna función que los desactive una vez fuera de los puntos de venta.