Desde que empezamos en Territorio creativo allá por el año 1997, el recuerdo que más me vuelve a la memoria son las horas interminables que invertíamos en los trabajos de los clientes. Cuanta ilusión puesta en aquellos momentos, donde daba igual ocho horas que dieciséis, días laborables que festivos. Había que sacar aquello adelante como fuese y no nos importaba invertir tiempo.
Pero las cosas han cambiado mucho a día de hoy. Personalmente me he convertido en un defensor del respeto a la jornada laboral. Soy el primero que en un momento dado aposté por la compaginación de trabajo y vida familiar, empezando por mí mismo y haciéndolo extensivo al resto de la empresa.
Una de las primeras decisiones que tomamos en Tc para conseguirlo, fue acabar con la jornada de los viernes por la tarde. Y la más reciente terminar de trabajar a las seis. Y lo llevamos todo lo a rajatabla que podemos. Hay que dejar tiempo a la vida personal de cada uno.
Y si casi todos estamos tan de acuerdo en esto, ¿por qué está mal visto trabajar las horas justas?
En el caso español, la tradición que ha pasado durante todos estos años de padres a hijos, ha hecho especial hincapié en el "sudor de la frente": trabajar duro no importa cual sea el resultado; si lo conseguimos será por que hemos trabajado duro y si no, no importará por que nosotros hemos trabajado todo lo duro que hemos podido, algo así como una autojustificación.
Pero ¿y si comenzásemos a medir por el resultado conseguido?. Pues a más de uno se le caerían los palos del sombrajo. ¿De que sirve trabajar tantas horas, si el resultado no es el deseado? ¿para que valen las jornadas interminables en la oficina, si se consigue igual o menos que trabajando las horas de la jornada laboral?
Dicen que el movimiento se demuestra andando y yo añadiría que el resultado se demuestra con el cumplimiento de una objetivos bien planificados y no echando horas a destajo.
Comienza un nuevo año, en el que unas cosas cambiarán en Territorio y otras seguirán. Entre las que seguirán, el escrupuloso respeto a la jornada laboral. Entre las que se cambiarán, para mejor la sistemática en la planificación, para que esas horas, sean tan productivas, como las que más.
Muchos links interesantes sobre este tema:
- "necesitamos una revolución en materia de horas de trabajo", Ignacio Buqueras, Presidente de la Fundación Independiente, vía Laboris
- "Los españoles somos los que más horas trabajamos de Europa", vía Antena3
- "Los españoles son los europeos que trabajan más horas y producen menos", vía La Opinión de Málaga.





Juan Luis, en esto creo que hay una brecha bastante grande entre las grandes empresas, que cuentan con herramientas y departamentos de recursos humanos dedicados a optimizar la productividad y organizar horarios “europeos”, y las pymes de pie de calle, más metidas en la batalla diaria por el cliente y a veces por la mera supervivencia.
En todo caso, la iniciativa vendrá por el lado de las grandes, hasta que lleguemos todos a la famosa “política de ventanas apagadas” a las 18 h. Eso si no lo soluciona antes el Parlamento, que ya ha encontrado cómo: creando una comisión al efecto ;-)
Me parece una fórmula muy buena pero que sólo es efectiva con gente responsable.
Estoy de acuerdo con Jose Luis. Conozco empresas que trabajan así, pero son americanas y su personal muy responsable. a cambio de eso, gozan de mucho tiempo libre, siempre y cuando cumplan los objetivos.
En mi futura empresa (http://notarcus.blogspot.com/), creo que merecerá la pena intentarlo.
La idea es responsabilidad y compromiso. Un emprendedor suele estar comprometido con su empresa, y muchas veces con sus socios y sus empleados (especialmente con los buenos empleados). Otras veces no.
Y los empleados similar. En general, mi percepción es la falta de compromiso (laboral y no laboral). Y el compromiso, como la limpieza de las calles, o la criminalidad (según lo explica Malcom Gladwell en The tipping point) es algo que se contagia socialmente, porque tiene que ver con un compromiso mutuo. Si el resto de mis compañeros no están comprometidos con la empresa, ¿para qué voy a estarlo yo?
es justo creer que si la empresa respeta al trabajador el trabajador respetará a la empresa
Hola,
Yo no voy a hablar de productividad, pues en mi caso ese no es el problema. Es mas, considero que en mi trabajo estamos dando una productividad enorme, como ya veréis en este post.
En mi caso el problema son los contratos con la administración pública, que no están ajustados a los costes reales.
En la empresa en la que trabajo somos los propios trabajadores los que nos responsabilizamos de los proyectos que queremos hacer, es decir, no hay un departamento comercial al que tengamos que seguir.
Pero si queremos que salgan los números (para los gastos y para pagar nuestros sueldos), tenemos que estar en varios proyectos “al 100%” a la vez. Y eso supone jornadas largas.
Los contratos de la administración son problemáticos porque además de proponer precios bajos de partida, aceptan bajas muy importantes en las ofertas. Todos, incluida la competencia queremos trabajar y entramos al trapo.
Y al final sólo podemos conseguir el contrato muchas veces si nuestra oferta no cubre los costes.
Y para cubrirlos necesitamos, otro contrato en paralelo.
Y así vamos.
Ese es el problema en muchas empresas de servicios.
Me parecen interesantes todos vuestros comentarios.
Pero permitidme que insista en lo principal: estamos en un mercado laboral donde nos escondemos detrás de muchas horas, para justificar rendimiento. Y empresas donde no se mide a las personas por el resultado, si no por el tiempo que pasan en la empresa, delante del puesto de trabajo.
En Tc tratamos de conseguir justo lo contrario: las horas de la jornada, con el máximo de productividad posible.
Y sí estoy de acuerdo en el compromiso entre todos, sin él no es posible: os sé tiene claro y se lucha por ello o será misión imposible.
Fernando (Bambino): ¿cómo va esa criatura maravillosa? ¿y los papás? ;-)
Recomiendo post en EL MUNDO REAL DEL MARKETiNG, LA PUBLICIDAD Y LA COMUNICACIÓN sobre ¿Quién sale tarde de la oficina? 100 perfiles distintos
Muy interesante el debate. Se ve que estamos en torno a preocupaciones comunes. En las empresas que tengo más cerca (cooperativas de Mondragón Corporación Cooperativa) hasta hace poco los directivos teníamos lo que se llamaba el “complemento de dedicación”, una parte de tu retribución que quería decir que “mete horas, que para eso cobras lo que cobras”. Y el caso es que lo asumíamos todos: mayor compromiso, mayor responsabilidad de gestión = más horas. Nadie lo cuestionaba. Pero ahora eso creo que está cambiando.
Productividad es una palabra sacrosanta y las horas son una unidad muy utilizada para conseguirla. Sin embargo, todos sabemos que cuando trabajamos a gusto no nos importa meter más horas (o sea, ser menos productivos).
Podéis encontrar trazas de conversaciones sobre estas cuestiones en este post o en este otro .
También un debate extenso en el blog de La Maldición de Sísifo en torno a este otro post .
Os escribo esto por que me ha animado Fernando a quien le mande un mail con lo siguiente que expongo. No sabía que habiais escrito esto por que la verdad leo este blog desde hace poco. Pero me encanta saberlo y si antes os tenía en gran aprecio creo que ahora os tendré en un pedestal
Trabajo en marketing en una empresa pequeña y ayer estuve en una de las grandes agencias de eventos de España haciendo una entrevista de trabajo. Creo que me hubieran cogido si no fuera porque me heche para atrás por una sencilla razón que todos conocemos (no hay horario)
Y llevo desde ayer dándole vueltas a este tema que ya me tenía preocupada cuando estuve de prácticas en una agencia de publicidad.
Pienso que no es justo que la gente a la que nos gusta la publicidad ( a mi me apasiona cualquier campo, publicidad, RRPP, Marketing, eventos y me encanta pensar nuevas ideas, imaginar como anunciar un producto aunque no sea el mío…)no podamos trabajar en una agencia por que tienes que elegir entre tener familia o trabajar.
Me da pena ver ejecutivos de 27 años con un nivel de stress digno de un alto cargo de 50 o escuchar frases como: “el día que me quiera casar dejaré de trabar en la agencia” o “ya se que está muy mal que no tengamos horario pero esto es lo que hay”
ESo es conformarse con la situación! Pienso que en publicidad y todas sus variantes se están perdiendo muchos grandes talentos por esta cuestión.
Además nadie está agusto pero nadie hace nada. Y que no me digan que es el cliente porque el cliente se suele ir a su casa a las 7 de la tarde mientras en la agencia nos quedamos hasta las 10 ´si tienes suerte
Aunque me tachen de idealista pienso que se puede lanzar una propuesta al aire que no se si existe, pero si existe debe ser poco efectiva. Una asociación formada por empresas y agencias de defensa de el trabajador en la agencia (ahora que todo el mundo hace cursos de conciliación trabajo familia no puede ser tan dificil) También puede ser otra cosa, que ya me han dicho que alguno no le gustan las asociaciones. Alomejor simplemente basta con que vayamos tomando conciencia de la cuestión através de blogs.
Estoy segura de que si los ejecutivos y creativos de las agencias tuvieran un horario más normal trabajarían mucho mejor y seguro que serían mejores creativos. Las mejores ideas creativas se le ocurren a uno cuando está relajado, cuando juega con un sobrino o un hijo de 3 o de 10 años, porque los niños tienen la imaginación más despierta y se les ocurren más cosas. Pero esto es imposible con esta pescadilla que se muerde la cola de horario.
Es una reflexión que me vengo haciendo desde que empecé a trabajar en esto que lanzo al aire porque me gustaría que más gente reflexionara sobre el tema y porque se que está en manos de las agencias cambiarlo.
Me alegro mucho de que ayais tomado esta iniciativa y espero que consigais el objetivo muchos años
Un saludo
Marta