Ayer me llegó al buzón de correo (con mi permiso, claro), la reflexión del Email Insider, con una pregunta que nos hemos planteado varias veces en mi equipo.
Reconozco que he investigado poco en la legislación española sobre el spam, y que por leer más en inglés que en español sobre el tema, casi conozco mejor las leyes americanas que las nuestras. Dejando la ley aparte, la definición parece ambigua, y no sé bien si el spam (definir) es cualquier correo electrónico no solicitado, o si tiene que ver con el envÃo masivo de e-mails de este tipo. Se me ocurren varios casos, en los que la lÃnea de separación está difusa:
1) Si alguien me da su tarjeta (pero no permiso explÃcito para un tipo de correo determinado), ¿enviarle un mail con información comercial puede ser considerado spam?
2) Si alguien me "da permiso" para enviarle información acerca de un tema, y más adelante cambio de empresa, ¿ese permiso se mantiene para información no relacionada?
3) Si descubro en una publicación del sector a un directivo de una empresa, y creo interesante dirigirme comercialmente a él, pero creo que será menos intrusivo por correo electrónico que por teléfono, y averiguo su mail, ¿estoy incurriendo en spam?
4) Si envÃo un mail a 10 personas conocidas, sobre un nuevo producto que considero de interés (es decir, que recomiendo un producto), y no recibo ningún tipo de contraprestación económica por ello, ¿eso es spam?
5) Si envÃo ese mail recomendando un producto a un conocido, ¿tengo que hacer explÃcito que no recibo nada a cambio?
En cualquiera de los casos anteriores, se trata de correo "no solicitado". ¿TendrÃa sentido que la ley sólo prohibiera el spam a partir de un número determinado de correos enviados a la vez?
¿Quizás alguien en la sala, es tan amable de arrojar un poco de luz?
Actualización 15.30h
Javier Muñoz de iAbogado, hace una interesante aclaración sobre la LSSICE en los comentarios.






Juan Luis, las respuestas pueden ser diversas en función de cada uno de los casos que propones. Tendrás que empezar por el artÃculo 21.2 de la LSSICE, que efectivamente prohÃbe “el envÃo de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas.”
La cosa se moderó un poco con la reforma de noviembre de 2003, mediante la que se insertó la siguiente matización: “2. Lo dispuesto en el apartado anterior no será de aplicación cuando exista una relación contractual previa, siempre que el prestador hubiera obtenido de forma lÃcita los datos de contacto del destinatario y los empleara para el envÃo de comunicaciones comerciales referentes a productos o servicios de su propia empresa que sean similares a los que inicialmente fueron objeto de contratación con el cliente.”
Tendrás que examinar en cada caso si efectivamente estás actuando como un proveedor de servicios de la sociedad de la información (la cursilerÃa legislativa aquà tocó fondo) y si los servicios ofrecidos son similares o distintos, etc.
Javier,
No soy Juan Luis, pero te agradezco igualmente la aclaración.
Sigue quedándome la duda de si alguien me deja una tarjeta, en, digamos, una feria, puede ser contactado para comunicación comercial vÃa email (no hay acuerdo contractual previo, aunque la matización de 2003 parece ya tener en cuenta el tema de “servicios similares”).
Ahora actualizo el post para reseñar tu comentario.
Tanto Polo escribiendo en el blog no puede ser bueno…
;-)
Gracias por la aportación, Javier.
Si una empresa publica una dirección de contacto en su página web ¿es spam remitirle información comercial sobre un producto que pensamos puede interesarle?.
Parece que sÃ. Es curioso, porque de forma generalizada se considera spam el correo COMERCIAL + NO SOLICITADO + MASIVO. Pero parece que la ley considera que aun contactar de forma personalizada y 1 por 1 con los posibles clientes es spam.
Si es asÃ, ¿porqué el legislador considera esto peor que conseguir el teléfono y hacer una llamada a puerta frÃa?. ¿Volvemos a ser más papistas que el papa y de paso nos cargamos el potencial del email marketing en este paÃs?.
Si dispongo de un producto o servicio basado en Internet, orientado a un sector concreto, por lo que puedo localizar con relativa facilidad a mis posibles clientes a través de sus webs. ¿Porqué la ley me prohibe remitirles un email, pero no enviarles correo convencional o llamarles por teléfono?, siendo obvio que si el servicio es, por ejemplo, una suscripción, el canal más efectivo es el email.
Y otra cosa más, ¿y si hago mi harvesting y encargo mi campaña a una empresa en el extrangero donde las restricciones no son las mismas?. ¿Soy culpable?.
Y si lo hago con una empresa de email marketing, que hizo un harvesting masivo e indiscriminado antes de entrar en vigor la ley para luego “validar” sus bases de datos mediante opt-out… ¿eso sà es legal? (contando que la calidad de la base de datos suele ser Ãnfima).
Ã?lvaro,
Sólo querÃa suscribir punto por punto todas tus dudas y exclamaciones.
No tiene ningún sentido prohibir enviar “un” correo electrónico sin consentimiento previo. Tiene sentido perseguir y prohibir el tratamiento masivo e indiscriminado.
Esa es mi opinión, al menos.
Parece que el email marketing quedarÃa limitado a los newsletters, y a las redes sociales en Internet (los open BC, linkedin, etc).
El pay-per-click en buscadores es prácticamente inutil si el producto o servicio es totalmente nuevo, ¿quién va a buscar algo que no conoce que existe?.
El affiliate marketing podrÃa ser interesante, pero requiere de soportes especializados en el sector objetivo, que con toda probabilidad no existen o no están bien implantados.
Crear una newsletter, un blog… es interesante, pero estamos en el mismo caso, ¿cómo atraemos al público objetivo?, ¿tengo que publicar información tangencialmente relacionada con mi negocio para convertir mi web en un soporte para la publicidad de mi negocio real?… 10 contra 1 a que no es coste efectivo. Si consigo atraerles a la web es más fácil ofrecerles una suscripción gratuita de prueba que hacer que se suscriban a una newsletter.
Las alternativas sociales que propones son interesantes, pero normalmente están pobladas sólo por una parte mÃnima del mercado potencial, son todos los que están, pero apenas están todos los que son. Es como los blogs, de momento son leidos básicamente por otros bloggers ;-)
Asà que nos quedan los medios tradicionales para promocionar un servicio on-line. Voy a tener que hacer publicidad en revistas del sector (caro y poco efectivo) y reforzarla con un mailing postal (aun más caro y menos efectivo) y posiblemente con telemarketing (mil veces más intrusivo que el email), cuando en Google podrÃa encontrar a todos mis clientes uno por uno y hacerles una oferta personalizada.
Asà nos va: lÃderes en I+D (ignorancia y desidia) ;-)
Ã?lvaro,
Creo, me da, no sé por qué, que tú y yo compartimos precisamente el mismo reto: la introducción de un servicio nuevo o de una categorÃa de producto inexistente.
Vuelvo a suscribir lo que dices, con la excepción hecha de la creación de un soporte. Un blog, puede ayudar. Mi producto, LastInfoo, también, aunque efectivamente podrÃa no ser coste efectivo.
Aún asÃ, el envÃo de correo electrónico seleccionado, tampoco te ayudará. Las personas que deciden tienen verdaderos filtros humanos, sus direcciones de correo no están fácilmente disponibles, y si les llega el correo, lo más posible es que lo borren. Hay que agradecerle todo esto, claro, a nuestros amigos los spammers, los de verdad.
Asà que sigue pensando: telemarketing, networking, prensa especializada, … ¿marketing de guerrilla? La publicidad (incluso el below the line) siempre es cara, el problema real es no tener dinero para abordarla.
Aunque la efectividad del email ha sido muy dañada por los spammers (los de verdad, los del viagra, los negocios milagrosos y otras hierbas) en mi experiencia sigue siendo efectivo, siempre y cuando el target del cliente potencial esté muy bien definido.
En el proyecto en el que estoy pensando (al menos uno de ellos) la combinación de RRPP, publicidad en medios especializados y mailing postal puede ser efectiva. Pero tengo el convencimiento de que será mucho menos efectiva que una campaña de emailing, por no hablar del coste, aunque sea asumible siempre queda la duda del ROI.
El email me ofrece la inmediatez (apertura -> click-thru -> suscripción) que se pierde totalmente con los medios tradicionales. Hay un gap off-line/on-line que es considerablemente difÃcil de saltar y temo que merme más la efectividad de la campaña que la amenaza del spam.
Y gracias por tus sugerencias.
Y hablando del spam. Hace como 1 año que dejé de usar Outlook en casa y me pasé totalmente a Gmail(en el trabajo no puedo evitarlo) y recibo relativamente poco spam. El último mes no llegan a 60 mensajes, 2 diarios, frente a unos 250 mensajes legÃtimos. El filtro anti-spam de Gmail captura todos el spam que recibo.
Veo además claramente que el spam recibido obtuvo mi dirección en un sólo lugar, haciendo harvesting en algún motor de Whois.
Tengo una segunda cuenta para suscripciones en la que el nivel de spam es cero. Nada. Y supuestamente es la más susceptible de harvesting.
Ã?lvaro,
Aunque te contesto, y pueda parecer que te rebato, realmente no puedo estar más de acuerdo contigo en casi todo lo que dices.
Incluso lo de gmail es cierto (yo estoy luchando por hacer un reenvÃo de mi cuenta corporativa a gmail, al menos para tener un backup). También yo tengo una cuenta para suscripciones, que no tiene nada de spam.
Por cierto, y ahora ya por invitación puesto que eres bastante reacio a hablar del tema: ¿cuál es el servicio del que estás hablando (el de suscripción)?
De momento no puedo desvelarlo, pero en cosa de un mes o asà espero que tengáis noticias ;-)
SerÃa una buena señal.
Casi me da miedo hablar aquà de eso
Espam = correo no solicitado ;). Yo recibo correo asà (y además molesto) de gente a la que le he dado mi tarjeta ;). Y no les hace ningún bien en mi consideración. Aunque creo que les da lo mismo….
Cuando escribo correos trato de pensar que el que los recibe asta tu tiempo con mi mensaje, asi que trato de ser tan prudente como sea posible. Mucho cuidado con el mail publicitario no solicitado, porque creo que no sólo no funciona en muchos casos, sino que despierta sentimientos de rechazo.
Uh. He puesto una url alternativa porque vuestro sistema no me deja publicar sin poner una url ‘válida’ y parece que blogalia está malito :(
Hola, haber he leÃdo todas vuestras opiniones, pero aún asà me quedan dudas, es decir lo que quisiera yo saber es que puede pasar si envÃo correos electrónicos a empresas para ofrecer un servicio de hacerles una página web, en fin me queda la duda, y si me ayudais a aclararme, me decidiré por fin una forma de hacerle llegar mi información a las empresas. Gracias.
Hola, Sara,
Siempre dependerá de la ley de cada paÃs. En España, ha habido casos de denuncias por spam a gente que ha enviado correos después de recopilar tarjetas en una feria.
En general, si se deja muy clara la indicación de que no se volverá a molestar si no responde al mail, suele bastar para calmar los ánimos del receptor (eso cubre la ley americana), pero no suele ser suficiente para evitar el rechazo.
Yo no enviarÃa nunca correo comercial a alguien a quien no conozco. Y además, personalmente, creo que no es una buena idea. Existen otras formas de dar a conocer tu negocio, más originales (y probablemente también de mayor coste, en tiempo o dinero) y más efectivas.
Por ejemplo, un blog.
Sinceramente tengo que reconocerles a todos los ‘conocedores’ y ‘sufridores’ de spam y la legislacion española y americana que dan sus opiniones en este placido lugar,parece que de buen entendimiento. De verdad mi admiración y respeto. Yo soy relativamente nuevo en esto de la captación de clientes por internet y las tecnicas mas adecuadas, pero en breve pretendo empezar mi humilde negocio de servicio tecnico informatico a domicilio 24 horas, con los recursos minimos de mis conocimientos y experiencia en el sector de 12-14 años, y con un capital que a la mayoria de ustedes cuando menos les causaria una leve sonrisa. Se las acepto. Pero por favor, alguien me haria el favor de orientarme sobre la tecnica mas adecuada, menos invasiva y exenta de problemas legales por spam, para hacer llegar mi pequeño servicio a mis potenciales clientes?
Les agradezco este pequeño espacio en este blog y su dedicada lectura.
Gracias
Enrique – MADRID
Enrique,
No es una pregunta sencilla. Te recomendarÃa que leyeses, que estuvieses atento.
Posiblemente, también, tener un blog puede ser una idea, pero tendrÃas que dedicarle mucho tiempo para destacar, y hacer de él una herramienta de “captación” (aunque seguro que podrÃa serlo de fidelización).
Como entiendo que al ser a domicilio, se trata de una iniciativa local, deberÃas centrarte en tu ciudad (que parece ser Madrid, ¿no?). Con lo cual, creo que las técnicas más lógicas parecerÃan las que conllevan explotación de Bases de Datos. ¿Particulares o negocios? En ambos casos, el uso de envÃos indiscriminados de mails (spam), no creo que te sea de ninguna utilidad. Si es a empresas, mejor empezar poco a poco una acción de correo fÃsico. Y hacer un poco de seguimiento con llamadas.
De cualquier forma, lo que mejor funcionará es el boca a boca. Piensa en formas de fomentarlo.
No sé, no quiero parecer “simplista”. No hay una fórmula mágica.
Ã?nimo.
Me gustaria hacer una consulta, por si algun experto conocedor del tema me puede hechar un cable.
Estoy pensando en hacer llegar una información comercial a un colectivo determinado de profesionales que tienen publicados sus datos (Entre ellos sus cuentas de correo electronico) en la pagina Web de su colegio profesional (Con acceso libre a cualquier usuario, sea colegiado o no).
¿Mi duda es saber si esto esta considerado como spam, o por el contrario, el hecho de que sus datos sean de libre acceso ya comporta una aceptación implicita de la posibilidad de recibir ofertas comerciales?
Gracias por todo.
Salvador.
Salvador,
Varios meses después de haber iniciado este debate, te dirÃa con total seguridad que eso es spam. Por dejar un correo-e en un sitio de acceso público, no estoy dando a nadie autorización para enviarme correo comercial no solicitado.