Hace ya casi ocho años arrancamos Territorio Creativo, un estudio de diseño que se terminó convirtiendo en 2001 en una agencia de publicidad de casi veinte personas. Por el camino fuimos ganando proyectos con grandes clientes como Pricewaterhouse Coopers, Telefónica, EresMas, HP, Anpe, e-tc.
Siempre hemos pensado que el secreto de este trabajo se hallaba en nuestra cultura del sí: cuando un cliente se acerca a nosotros con urgencia, le escuchamos, y simplemente respondemos "sí". Sin poner pegas, con ánimo de ayudar y de quitarle el problema de encima al cliente. Porque nuestro tamaño reducido nos permite afrontar retos sin complejas estructuras de decisión. Territorio es una empresa horizontal donde todos los empleados se enfrentan a la toma de decisión cada día.
En abril, el New York Times (necesario registro), anunció una nueva tendencia: la contratación de agencias "boutique" por parte de las grandes multinacionales:
Grandes anunciantes como Mars, Anheuser-Busch, Coca-Cola
y Unilever están bypaseando cada vez más a sus grandes agencias para
asignar los trabajos a agencias más pequeñas e independientes que se
especializan en ideas creativas no tradicionales.
Motorola ha sido uno de los últimos en unirse a esta tendencia,
contratando una pequeña agencia en Amsterdam. El trabajo de 180 está
encaminado a "suplementar" las campañas creadas por la agencia global
de Motorola: Ogilvy & Mather.
"Una de las fortalezas que nosotros y otras boutiques creativas
ofrecemos es que los clientes tienen acceso al talento más senior,
porque no tenemos 50 clientes," dice Mr. Clarke (de 180), "o capas
intermedias de directores de cuentas que parecen ralentizar los
proyectos".
(vía Forty Media)




